Por: Federico
Pérez.
El
adelgazamiento de dirigentes, lo mismo que el clarear repentino de sus ojos y
el tono áureo de su cabellera suele ocurrir como resultado de una serie de
operaciones que el descuido popular denomina marketing. O bien, de la ausencia
de éste, por parte de quien lleva la batuta. Para el caso que nos ocupa: la
articulación entre una franja del Frente de Todos en versión salteña y el
neorromerismo.
En la semana
que para este domingo ya fue difunta, el vocero de este acercamiento fue el
senador nacional Sergio Leavy, quien primero comprometió la gestión de obras
ante nación para el municipio capitalino, luego conjeturó una posible visita
del Presidente de la Nación a nuestra city y al final resaltó el efecto que tal
distintivo podría catapultar en la figura de quien sea el receptor. O puede que
sea receptora, decimos a fin de satisfacer a quienes pujan por la paridad entre
los géneros.
El legislador
nacional, con alto octanaje anímico, recordó este sábado por la noche que
Alberto Fernández cuenta con "un 90% de imagen positiva”, de acuerdo a
algunas encuestas de opinión pública (NdR:
las repasadas por nuestros equipos le asignaron 10 puntos menos). De manera tal
que si el mandatario “llega a venir y te toca… y sos gobernador”, conjeturó
Leavy en una entrevista con el colega Jorge Calvo, en el canal Somos Salta.
Lo indicativo
de tal proclama, la cual puede contener mención autonominativa, es que en la
semana el propio Leavy había sido el oferente de una eventual visita del
titular del Ejecutivo nacional a la ciudad de Salta, en la que Bettina “Titi” Romero
fuese la anfitriona. El legislador por el FdT detalló que diez días atrás se
comprometió a gestionar fondos nacionales para la edificación de dos puentes
para mejorar la conexión vial capitalina e inversión federal para asfaltado de
calles en el ejido urbano.
Con su estilo
demasiado cristalino en cuanto al objetivo perseguido, en comparación con otros
dirigentes de enunciares más alambicados, Leavy ni siquiera disimuló el casi
nulo vínculo dialógico con el oficialismo provincial. Una parquedad en el
saenzismo que los analistas políticos dudan en atribuirla a una suerte de sesgo
endogámico de la gestión o en todo caso a una cuidadosa selectividad, respecto
a los números telefónicos a los cuáles atender y a cuáles no. Cualquiera sea de
las dos –o combinación de ambas- en el ambiente grandbourgiano se las considera
un rasgo virtuoso.
Por ello, el
sábado último el parlamentario nacional se explayó en relación a una oferta
extendida hacia la Gobernación en enero, tras el estallido del desamparo
nutricional en el norte salteño que había sido disimulado con cañonazos por $
860 millones a la prensa, durante la gestión precedente a la actual. Desde el
Ejecutivo, el enjambre de intermediarios que obstaculizan el paso hasta el
despacho principal sólo se contactó con el senador para advertirle la suspensión
de un recorrido en helicóptero, debido al pronóstico climático adverso.
Sucedido del silencio radial antes mencionado.
Billete
de cien
Con el centenar
de días de gracia ya extinguidos, carentes de toda irregularidad contraria o
favorable, el saenzismo parece soslayar la relevancia que podría poner de
relieve este acercamiento entre el neokirchnerismo y el titirromerismo. Por el
lado de la Intendenta capitalina, es detalle ineludible una cierta baja en la
faceta agonal hacia el oficialismo provincial, probablemente porque aguarda el
desgaste por demérito propio. Pese a la evolución del modelo Graduados
(Bachillerato Humanista mediante) en el de Los Benvenutto posterior.
El secreto a
voces en todo foro en que se mascullan proyecciones políticas apunta a que Titi
Romero se prepara en el camino a la contienda 2023 por la Gobernación. La
cuestión clave está puesta por el lado del resultado que tuviere el accionar
del sector –como lo que logre tejer- en lo que resta de 2020 y la cita
electoral del año que viene.
Allí, los
nombres para eventuales desembarcos en condición de aspirantes a puestos
electivos enlista hipotéticamente a Pamela Ares (Coordinación Nacional de
Políticas Sociales), Gonzalo Quilodrán (ENACOM) y al abogado Emiliano Durand,
ex Jefe de Gabinete municipal.
Mientras que
por el lado del oficialismo la puja entre el Secretario General de la Gobernación,
Matías Posadas, y el Vicepresidente 1° de la Cámara de Diputados, Ignacio
Jarsún, se da en torno a un escaño en la Cámara baja nacional que se decidirá
en 2021. Por su parte, la diputada provincial Mónica Juárez solamente dejaría
su puesto en Mitre 550 si alguien del oficialismo graba un video y le implora
ser la sucesora de Titi R.
En todo caso,
si bien no hay que desechar la posibilidad que haya sido autorreferencial, la
determinación en materia arquitectónica del FdT salteño se perfila como de neto
corte opositor al saenzismo, más allá de los sectores con los que pudiera
conformar una oferta electoral potente. De regreso a Leavy el sábado, recordemos
lo dicho hace menos de 18 horas: “Esperamos que alguna vez llegue para la
provincia de Salta alguien que tiene una visión diferente a la que tiene quizás
un capitalino que se rodea siempre de lo que pasa en la ciudad y no en la
provincia”.
Tal distinción aparece
como señal de hospitalidad a dirigentes del Norte provincial, y que alguien
afecto a la jerga diplomática le adicionará el Sur, el Este y el Oeste, aunque
también a un capitalino con visión federal. Es decir, hay un solo excluido en
esta definición que ofreció el fin de semana el parlamentario.
En este
escenario, Leavy lamentó que en el discurso de apertura del año legislativo
provincial “no escuchamos ningún plan de gobierno, adónde se va a apuntar,
cuáles van a ser las prioridades del gobierno, dónde vamos a hacer mayores
inversiones”. El ex alcalde tartagalense, ni siquiera se privó de imputar al
oficialismo un involuntario bajo perfil en materia de pronunciamientos, al
señalar que “tampoco lo vimos porque justo empezó la pandemia”. Un rasgo que se
había insinuado ya durante la campaña 2019, temporada en la que variables como
estrategia, lineamientos, sistema de fines, objetivos y mensaje, no tuvieron
cabida.
NdR, 17 de mayo
de 2020.