La intendenta
capitalina, Titi Romero, lanzó un plan para dotar a la ciudad de bicisendas en
un intento de adicionar una modalidad nueva de transporte, comisionó a
empleados esta tarea y la postal que dejó fue de lo más curiosa. En medio de
este encargo, desarrollado este martes en el otrora casi despoblado microcentro
uno de los servidores públicos quedó en offside, en el movimiento de encorvarse
para teñir la calle.
Zapatos
puntiagudos, barbijo haciendo juego con su vestimenta, la titular del Ejecutivo
gaucho pasó a supervisar a los “zanahorias” comunales en plena tarea de coloreo
en zona céntrica. Sin embargo, los que se jactan de ejercer la sabiduría, tanto
como la defensa de intereses proletarios, a lo mejor recomendarían a cualquier
obrero no ponerse en vidriera en temporadas en las que no cesó el cotilleo
acerca de algún eventual tijeretazo en la plantilla de empleados.
Es sabido que
cada quien cuida sus flancos como mejor le apetece y ante la coyuntura que
intuye más propicia para adoptar estos recaudos.
NdR, 12 de mayo
de 2020.