La postura
panideológica del gobierno provincial lo ha llevado hasta las más extrañas
contorsiones con ánimo de contener a unos u otros, en medio de la cuarentena
para prevenir el COVID-19. En esta convivencia del bando estricto con las
prerrogativas para prevenir el virus y los morochos danzantes con el jonca en
andas, idealizadas desde el Ejecutivo provincial, cabe esperar un aluvión de
propuestas extravagantes.
Algo de esto es
lo que se debatirá este jueves en la Cámara alta, cuando el capitalino
Guillermo Durand Cornejo pida chispazo acerca de su propuesta para disponer una
flexibilización “en forma total” de las actividades. Es decir, el final de la
cuarentena vigente para la casi totalidad de “la población en todo el
territorio provincial”.
En línea con
esta iniciativa, la vuelta de las misas & procesiones también comenzó a ser
evaluada. Este miércoles, la ministra de Salud, Josefina Medrano de la Serna,
detalló el punto Número uno del diálogo que mantuvo con el arzobispo Mario
Antonio Cargnello “sobre inquietudes de
los fieles y la comunidad en tiempos de cuarentena”. Punto Número Dos: de forma
¿Se habrá realizado algún sondeo de opinión entre los católicos gauchos?
Ya que estamos,
habrá dicho Durand Cornejo, la vuelta total a su funcionamiento en la Ciudad
Judicial probablemente devuelva alguna jovialidad al semblante de la Provincia.
O al talante de La Parca, podrán decir los detractores. Según el representante
capitalino, la Corte de Justicia de Salta debería disponer “el cese de la Feria
Extraordinaria Judicial y restablezca el sistema de justicia con absoluta
normalidad”. Por supuesto, con el
aditamento de tomar “los recaudos de higiene y distanciamiento social”
requeridos para el caso.
NdR, 6 de mayo
de 2020.