Mientras gran
parte de la dirigencia política criolla parece predispuesta a efusiones grandilocuentes
hacia el Jefe político del mayor foco infeccioso del país, otros prefieren
marcar el contraste. En tal contexto, la diputada nacional Verónica Caliva
consideró útil remarcar el esfuerzo de médicos y enfermeros del Hospital
porteño Ramos Mejía, recordando el airado reclamo por insumos de bioseguridad,
en este día del Trabajo.
No deja de ser
un hecho político destacable el de la legisladora nacional por Salta. En
comparación al predicamento que en parte de los actores locales dedican halagos
al Jefe de Gobierno metropolitano, Horacio Rodríguez Larreta.
Aún así que el
distrito por él gobernado pedalea entre compras de barbijos vencidos a $ 3.000
cada uno y la desatención casi total a los vecinos de la Villa 31, o ser el
mayor centro de contagiados con COVID-19. Tanto en términos absolutos, 1168
casos detectados -evaluados a la luz de distritos como Córdoba y Santa Fe que
confirmaron una cuarta parte de esa cantidad- como desde el punto de vista de las cifras
reales, frente a los 1598 enfermos detectados en Provincia de Buenos Aires, un
distrito que tiene una población casi 10 veces mayor al ejido en que manda el
larretismo.
Frente a tantas
loas sin razón aparente a la vista, Caliva optó por resaltar a otros porteños
que sí se destacan y verdaderamente se juegan la vida, si se miran con
detenimiento los informes epidemiológicos. Por ello, la parlamentaria por el Frente
de Todos resumió que este era “el mejor homenaje a los mártires de Chicago”
como al resto de la clase trabajadora.
“Están en la
primera línea contra la pandemia”, recordó la representante en este recorrido
junto al personal del centro de salud porteño. “Sus reclamos a la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires: Bioseguridad, mejores condiciones de trabajo y
aumento del plantel de enfermer@s, entre los más importantes”, sintetizó como
para dejar en claro las trivialidades que celebra en Rodríguez Larreta una
parte importante de la política salteña.
NdR, 2 de mayo
de 2020.