Por: M. Rocamora (*).
Uno de las
ideas centrales en la recuperación de la economía, ya sea en medio del suceso o
una vez contenida la pandemia, es la reforma a la operatoria de los bancos.
Esta reforma al sistema financiero no es, siquiera, la punta del ovillo como
tardíamente comprendió la dirigencia salteña en cuanto a revisar su vínculo con
el Grupo Macro, sino que va mucho más allá.
El debate que
fue retomado en las últimas semanas en Salta, afortunadamente arribó en días
pasados al Senado provincial como a la Cámara baja (en este último caso,
probablemente en un intento por darle volumen al macilento temario del cuerpo),
y es de esperar que sus impulsores intenten descifrar cómo es el mecanismo de
atraso en el que está sumida la economía gaucha. Un avivado podrá anticipar una
posible explicación al señalar que la causa es la propensión del agente
financiero estatal por la timba, antes que por la producción. Pero habrá que
aguardar por estos informes.
A nivel
nacional, es un punto casi sin mayor discusión que el crédito al sector privado
se encuentra en el nivel más bajo de las últimas siete décadas. En la
actualidad, los bancos prestan “apenas el 8% del PIB, menos que Haití, casi
como Gabón”, señaló el economista Arnaldo Bocco, en un panel que organizó la
CTA y reseñó este domingo el portal El Cohete a la Luna.
Otros sectores comparten
este diagnóstico y piden actuar sobre este rubro. El sindicalista de La
Bancaria, Sergio Palazzo, dijo que "el sistema financiero debe ser un
servicio público", este fin de semana en la Conferencia sobre la Pandemia de UNI Finanzas.
En este evento, el gremialista citó a Arturo Jauretche: "El que maneja el
crédito, maneja y orienta la economía de un país; quien maneja el crédito,
maneja más moneda que el que la emite; quien maneja el crédito, maneja más el
comercio exterior que él que compra o el que vende; quien maneja el crédito,
maneja las formas de producción".
“Por
ello, el sistema financiero debe
ser un servicio público y la atención humana del mismo un servicio
imprescindible”, concluyó Palazzo, al tanto de cajeros y sistema de homebanking
puestos más como obstáculos para asegurar los billetes físicos en las bóvedas
de las entidades, antes que a satisfacer la demanda del usuario. Y ni qué
hablar de los servicios extrabancarios (Pago Fácil, Rapipago, etc) que
igualmente se demostraron como solución de baja eficiencia para este fin.
Desde este
lunes comenzarán a correr los 10 días con los que el senador Juan Cruz Curá emplazó a la Secretaría
General de la Gobernación y al Ministerio de Economía, para informar sobre la relación
jurídica entre el Estado provincial y el Banco Macro S.A. El legislador por
Orán requirió documentación sobre el origen y evolución de la relación
Salta-Macro, los contratos celebrados entre las partes, sus ampliaciones,
addendas y cualquier otra modificación efectuada. También pidió se le envíen Decretos
emitidos y leyes sancionadas en relación a este negocio, cerrado en 1997 por $
60.000.
(*) NdR, 26 de
abril de 2020.