Ante la tormenta, siempre Angela

Un modelo de liderazgo desprovisto del macaneo y la demagogia, según diferentes analistas políticos. El caso alemán en el manejo de la crisis por la pandemia, academia de la que todo aspirante a timonel no debiera prescindir. Y la recompensa en términos electorales, por supuesto.
Hace 6 años PARECERES

El timoneo de la crisis por la pandemia ha dejado a la canciller alemana Angela Merkel en el pico de la consideración electoral, justo antes que analistas políticos y medios especializados la dieran en la lona. Entre las virtudes que especialistas le redescubrieron en el contexto de la crisis internacional por el COVID-19, algunos medios israelíes puntualizaron que "la líder que sabe explicar la situación a la gente con claridad", dijo este fin de semana el corresponsal de la cadena KAN, Amichai Stein. 

Mientras que para el New Zealand Herald, unas semanas atrás, resultaba indiscutible que “la líder alemana brilla incluso en el ocaso de su poder", tras considerarla entre los demás Jefes/as de Estado y su desempeño durante la pandemia. “Un modelo a seguir”, indicaban en marzo desde este medio neocelandés.

Un poco más abajo en el mapamundi, el editorialista de Clarín Ricardo Roa llegó a considerar a la teutona como “una líder de verdad”, ya que opta siempre por liderar, antes que quedarse como “los políticos que se salvan”. El analista bonaerense detalló que Merkel “transmite tranquilidad” y en cada intervención “desarma histerias”. En tal contexto, destacó la "sobriedad y firmeza para conducir tratando de resolver los problemas y no tratando de sacarle ventajas políticas a los problemas".

Como es dable suponer, el debate pendiente es la proyección de cómo será el armado de poder en territorio germano. Está fresco el reciente aniversario que conmemoró dos décadas que Merkel lleva al frente del Ejecutivo alemán, desde la plataforma del partido de centroderecha CDU. Y un reciente sondeo del conglomerado de medios ARD la ubicó en el nivel más empinado de aprobación, empardándola con las mediciones que obtenía en 2017.

El periódico alemán Deutsche Welle describió en estos días que “Merkel no ha aparecido ni una sola vez públicamente llevando tapabocas. Ella es, sencillamente, Merkel, y tal vez nunca en ninguno de sus mandatos fue tan científica como política. La mirada analítica es la predominante, con referencias a constataciones, pruebas y suposiciones”. Este sábado, en un cronograma que alteró el estallido de la pandemia, un congreso de su partido debería haberla relevado del cargo (el cual quedó para diciembre). Sin embargo, está más claro en este panorama que Merkel asumirá el próximo 1 de julio la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea.

A este fenómeno protagonizado por la dirigenta europea que en los últimos 20 años protagoniza la política en el Viejo Continente, por ahora no se le vislumbra una sucesora, exceptuando que algunos medios europeos apuntan a Markus Söder, el ministro del estado de Baviera, enlistado en el partido conservador CSU. Lo que, de todas maneras, si se produce este relevo, no dejará el indicador de aprobación con el que se despida la canciller alemana. 

NdR, 25 de abril de 2020.