El titular de
la cartera Economía, Martín Guzmán, se pronunció en contra que las provincias o
el Estado nacional emita cuasimonedas o bonos de cancelación. “Lo que tenemos
que hacer es fortalecer al peso”, diferenció el funcionario nacional en esta
contraindicación a una de las opciones acercadas hasta el Ejecutivo provincial
salteño.
En referencia a
las finanzas en cada distrito, recordó que “cuando emitieron quasimonedas era
otra situación, existía una ley de convertibilidad en la Argentina”, dijo en
una entrevista con el portal El Cohete a la luna. Guzmán prefirió un camino
distinto, al precisar que en la Argentina “necesitamos una moneda en la que
haya confianza, en la que la gente quiera ahorrar”.
La aclaración
llegó este fin de semana a un distrito en el que, precisamente, una de las
alternativas acercadas al gobierno salteño había sido la de regresar a este
camino ya transitado a mediados de los años 80. En contraste, Guzmán reafirmó
que “es muy importante defender al peso y toda la política para enfrentar a la
pandemia tiene que ser integral y reconocer que las provincias están en
problemas, pero sin matar al peso”.
Entre una de
las asignaturas, el funcionario nacional señaló a “la forma en que operan los
bancos y el sistema financiero”, la que sobreviene desde la crisis del año
2002. En aquel año, rememoró “se crearon las LEBACs, porque en un contexto de
default no era posible intervenir vía deuda del Tesoro”. Sin embargo, en la era
del macrismo “se profundizó un esquema en el cual los depósitos que en un mundo
normal deberían canalizarse hacia la inversión productiva, los bancos se los
prestan al Banco Central, que termina emitiendo para pagar intereses altísimos,
ahora por las LELIQs. No se cumple el objetivo de que los bancos canalicen el
ahorro en inversión”.
El titular del
palacio de Hacienda evaluó que dicha tarea será ardua, dado que nuestro país
debe “recuperar condiciones para que la función del sistema financiero sea
canalizar el ahorro en inversión, ya sea pública o privada productiva”. Hasta
hoy, detalló que el sector financiera “considera a la deuda del Tesoro como
riesgosa y por lo tanto se hace difícil que aquella liquidez que no absorbe el
Banco Central termine yendo a la deuda del Tesoro que pueda ser utilizada para
financiar políticas públicas”.
Cabe recordar
que a mediados de los años 80 Salta emitió títulos de cancelación de deuda, una
modalidad de las cuasimonedas, que sustituyeron parcialmente a la moneda
nacional. Dicha “solución temporal” significó que los empleados de la
administración pública perdieran entre un 15 y un 20 por ciento del valor real
de sus salarios, junto con un negocio híper especulativo para un sector
reducido de salteños, lo cual explicó que los bonos sobreviviesen hasta la
década del 90.
NdR, 19 de
abril de 2020.