Las hipótesis
en relación al contenido de la charla que mantuvieron los N° 1 de cada sector
estarán a la orden del día y, posiblemente sean el combustible a decenas de
análisis políticos que se publiquen este fin de semana. Lo cierto es que el
comunicado escueto que dio este sábado Casa Rosada solamente consigna que la
residencia de Olivos fue el escenario para el cónclave entre el presidente
Alberto Fernández y el ejecutivo de Molinos Río de la Plata, Luis Pérez
Companc.
La cuestión de
la cartelización entre una de las tres fabricantes de alimentos que posee el
país es central para el sostenimiento de los precios, eufemismo apuntado a
evitar que te saquen la plata de las manos. Y en tal contexto, Molinos Río de
la Plata, la compañía representada por Pérez Companc es una de las que tiene
gravitación en la actual situación de stand by de la economía celeste y blanca.
Pero también la del mundo.
Fue así que
Fernández estuvo escoltado en esta jornada vespertina por el ministro de
Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y por el secretario General de la
Presidencia, Julio Vitobello. Durante el encuentro, hablaron sobre la
posibilidad que el Estado, comprador de 12 millones de toneladas de alimentos para el
posterior reparto, tenga acceso a comprarlos sin intermediarios y directamente
a los productores, como es el caso de la firma representada por Pérez Companc.
De igual manera, se evaluó en este encuentro la
aplicación de un sistema con procesos claros y transparentes que permita que
todas las empresas productoras puedan acceder a ser proveedoras del Estado. Molinos
Río de La Plata fue fundada en 1902 y se dedica a la producción de alimentos en
14 plantas industriales y emplea a más de 2800 trabajadores.
NdR, 11 de
abril de 2020.