Y el Bioceánico?

En medio de la algarabía por el anuncio de un proyecto de inversión multimillonario, emergíó nuestro espíritu aguafiestas. Es que el Corredor Andes-Atlántico se contrapone al Corredor Bioceánico, el cual tantos discursos y gestiones habrá llevado a nuestra dirigencia local. Y a continuación, intentamos ver qué quedará de aquella entusiasta iniciativa.
Hace 2 horas F5 EN LA PUJA


#AuRevoirBioceanico

F.P.

En medio del gran retroceso en la inversión extranjera directa, el mileidismo echó mano a un anuncio autorizado por la administración trumposa que parece dejar de lado un gran proyecto plurinacional. Es que con la entronización del corredor Andes-Atlántico el gobierno argentino parece haber abdicado al corredor Bioceánico, iniciativa conjunta con Brasil, Paraguay y Chile para envío de productos a China y otros destinos en Oriente.

Lo cual supone malas noticias para distritos del NOA, entre los que está incluida Salta, además de una novedad lesiva para la integración regional. El armado logístico pensado para aceitar el vínculo comercial con el hemisferio opuesto del planeta tenía como objetivo mejorar las perspectivas de productividad y la comercialización de bienes, principalmente.

En contraste, vino el anuncio de la Embajada estadounidense en nuestro país y luego las demás agencias del gobierno trumposo, con el pretexto de los u$s 7.000 millones para obras de infraestructura, en dirección a puertos del Atlántico. Es decir, en el lado contrario al previsto por el Corredor Bioceánico.

De modo tal, el corredor Andes-Atlántico posibilitará tendidos ferroviarios, viales y ductos para el envío de productos desde la región precordillerana y cordillerana de nuestro país hacia dichas terminales marítimas. De eso la va el anuncio hecho por Chris Landau, subsecretario de Estado, en respaldo al adelanto que había realizado el embajador Peter Lamelas unas horas antes [NdR:Ver artículo ].

El perfil extractivista de este proyecto estará focalizado en rubros como energía, minerales críticos y otros productos primarios del suelo criollo. De ahí, eso de Argentina como la “tierra prometida”, lo que ofrendó en la víspera el presidente Javier Milei, junto al ministro Luis Caputo, luego el bajo rating de su discurso ante la ONU.

Para la ocasión, la iniciativa del corredor Andes-Atlántico fue refrendada por el canciller Pablo Quirno, la jefa comercial del EXIM Bank, Sarah Whitten; Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental; Horacio Marín, CEO y presidente de YPF; el embajador de Argentina ante la Casa Blanca, Alec Oxenford, y Gerardo Díaz Bartolomé, cónsul argentino en New York.

Por ello, Quirno remitió esta iniciativa al objetivo “arraigado en la libertad y la empresa privada”. Una singular “cooperación”, según la definición del Canciller argentino, por la que “la prosperidad de cada nación se convierte en una fuente de seguridad económica para la otra”, dijo sin identificar a la principal beneficiaria.

De acuerdo al imaginario quirniano, Landau se atrevió a concluir que “nunca hemos tenido una relación tan estrecha, fraternal y profunda” como la del gobierno violeta con la administración trumposa. La cual, sin embargo no alcanzó a torcer la bitácora de la agenda local para una cumbre Trump-Milei, a imagen y semejanza de las que sí concretó el mandatario norteamericano con homólogos como Xi Jinping, Andy Burnham y Delcy Rodríguez.

En cuanto al Corredor Andes-Atlántico, el funcionario estadounidense destacó la meta puesta en “fortalecer y modernizar la infraestructura que conecta el noroeste de Argentina, rico en minerales críticos, y la cuenca energética de Vaca Muerta con los puertos del Atlántico y los mercados occidentales mediante infraestructura moderna de ferrocarriles, oleoductos y gasoductos, puertos, electricidad y tecnología digital”. Chau, Biocéanico.

Se sabe el interés de Mar-A-Lago en los emprendimientos estadounidenses o de allegados dedicados a la extracción de minerales críticos, cobre, así como en petróleo y gas. Por lo que éste será “el primer Corredor de la Alianza para la Infraestructura e Inversión Global en el Hemisferio Occidental, profundizando la integración económica entre EEUU y Argentina”, señaló Landau.

En gran medida, la mayor parte de estos u$s 7.000 millones anunciados este miércoles será orientado al proyecto para la exportación de gas licuado de Vaca Muerta. La cual tendrá entre los inversionistas a la estatal argentina YPF, junto con la ENI (Italia) y XRG (Emiratos Árabes), con financiamiento del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los EEUU.

 

NdR, 24 de septiembre de 2026.

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