Pacto de Mayo: que no decaiga

El mileidismo dedicó este martes a repiquetear, hasta más cerca de la advertencia, los preceptos del acuerdo firmado en la víspera en Tucumán. Enarbolando promesa contrafactual, en caso de incumplimiento de algún Gobernador. Aunque tal impaciencia, posiblemente por informes con aroma a malas gentes y con intenciones de desinflar el fervor registrado entre los mandatarios provinciales.
Hace 2 años SEMANA POLITICA


#Guerrerosdeldescanso

El presidente Javier Milei advirtió este martes sobre los Gobernadores firmantes del Pacto de Mayo rubricado un puñado de horas atrás, el 8 de julio, en la capital tucumana. El Jefe de Estado, no conforme con el vibrante discurso que leyó entre la medianoche y primeras horas de este martes en esta ciudad norteña, alertó que la inobservancia “no parece un escenario razonable”.

Milei echó mano a los perfiles apócrifos que suele utilizar la comunidad digital mileidista, una de cuyas cuentas le consultó sobre lo que sucedería en caso que los mandatarios provinciales no siguiesen la línea directriz del Pacto de Mayo. Lo que le proveyó tal posibilidad para lanzar lo inconveniente que resultaría esto para eventuales Gobernadores díscolos y/o infractores.

Cuesta imaginar si tal ultimátum habrá tenido algún destinatario preciso o solamente fue una advertencia genérica, cosa que a quien le quepa el sayo que se lo ponga. Más que nada, luego del rol asignado a los titulares de ·Ejecutivos provinciales en su función de operadores de motosierras locales entre sus propios comprovincianos, a fin de lograr el ajuste que enfile hacia el “déficit 0” en el tramo final del año.

Una prerrogativa saludada con palmas laceradas de tanto golpeteo, a pura adrenalina y vibración a los niveles más elevados. Sin perder un solo vocablo de la homilía presidencial que le escribieron al titular del Ejecutivo nacional y dicha en la otrora Casa de Tucumán, ahora Casa de la Independencia.

A tal punto que algunos Gobernadores llevaron tales ensoñaciones de la Argentina que va a venir y, de tanto entusiasmo desbordante, casi empezaron a entremezclar catastros donde manda Morfeo con lo imaginado para el porvenir de sus respectivos terruños. Hasta el grito de guerra de “viva la patria y viva la libertad, carajo” que mentalmente los devolvió al 141 de la calle Congreso de Tucumán.

Nada más lejos de la realidad que la reseña hecha por algunos medios -seguramente pagados detrás de la Cortina de Hierro- acerca de una espera demasiado extensa, mezclada con el frío polar y los efectos devastadores del jet lag. Una troika de enemigos finalmente conjurada, gracias al fervor patriótico y el magnetismo del discurso presidencial que llevó a no perder un solo segundo de tales conceptos vertidos en esta verdadera pieza de oratoria.

Por ello, cabe preguntarse hasta dónde supondrán llegar algunos órganos de difusión de tales intereses sinárquicos, al mencionar es mix de “cansancio” con “caras de fastidio” que dijo haber percibido en la capital tucumana. Menos, la indicación hecha por uno de ellos (Clarín) que en medio de la lectura de los 10 puntos del acuerdo, “el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, abrigado con su poncho típico, se quedó dormido”.

De hecho, cuando los despertaron la brevedad del acto hizo desembocar a los Gobernadores en el camino hasta el aeropuerto “Benjamín Matienzo”, a fin de emprender el viaje de regreso. En el caso de Sáenz, no con destino a Salta, sino hacia la continuidad de su período de descanso invernal, donde seguirá imaginando la provincia anhelada en la que crezcan miles de salteños más y engrandezcan las siguientes generaciones. Ensoñación a la que se entregó unos segundos en la capital tucumana, malinterpretada por medios metropolitanos.  

Crédito fotográfico: Clarín. 


NdR, 9 de julio de 2024.