#Comeloquesetecante
M.R.
Con el fresquete
+ la fecha patria en curso, este fin de semana resulta apto para dejar de lado
lo política y gastronómicamente correcto, a fin de ir por el lado del derrape.
Casi una presentación sin querer del clásico del chef Todd Fischer,
protagonista del programa “Tocinolandia” el cual está enteramente dedicado a
detectar, identificar y deglutir las mejores pancetas estadounidenses.
Es conocido que
en Gringolandia elaboran, tanto de manera industrial como artesanal, una gran
variedad de pancetas: ahumada a madera de manzano, o puede ser cerezo o nogal.
Y en realidad, los especialistas -como Todd- saben diferenciar muy bien la
panceta por ser curada sólo en sal y algo más magra, del tocino que requiere
indefectiblemente el cansino paso por alguno de esos tres tipos de maderas casi
apagadas.
Desde el avance
y luego la presentación de “Tocinolandia” -cerrada con gruñido de lechón- se
puede intuir que esta entrega parte de la prescindencia casi absoluta, respecto
a planes de alimentación demasiado estrictos. Una vez eliminado dicho escrúpulo
nutricional, el carismático Todd hará recorridos por diversas ciudades de Yankilandia
con la misión de escudriñar acerca de fabricación de tocino y elaboración de
platos y bocadillos con este insumo.
El programa
aborda cada detalle de estas preparaciones, pero contiene una yapa: el
entusiasmo culinario, el carisma, el histrionismo, la colorida oratoria y el
conocimiento de Fisher. Son méritos enteramente del cocinero, quien también es
arquitecto, ingeniero de sonido y director de cine [NdR: indicación atinada
para quienes intentan hallar raíz psicologista, ya que Todd es hijo de la
cantante Debbie Reynolds y el actor Eddie Fisher y hermano de la recordada ´princesa Leia´ Carrie Fisher] de manera que todo este
recorrido asfalta el ahumado camino de la panceta propuesto esta temporada
desde la señal Discovery World.
De la
locuacidad de Fisher se estructuran ´catedrales de sabor´, ´santuarios de
tocino´ y hamburguesas zombies en la capital de Iowa, Des Moines. Bien puede
ser una visita guiada a Seattle, a bordo de un cerdo rodante que después abre
sus compuertas laterales para servir al público una variada y rebosante oferta
de comida rápida. O las ´alitas´ de cerdo
y manteca de maní para acompañar una hamburguesa; y hasta puede que se
divulgue la pizza con tocino, ideada originalmente para empleados de cocina en
un restó de Chicago con medio siglo en sus espaldas.
Y quedarán por
probar, de la mano del chef, la “Superhamburguesa” en Portland; el tocino frito
a presión en California; el “Pastel mortal” -tocino, pollo frito y waffles- en
Atlanta; y hasta el “Sandwich de Cerdo” develado en Detroit. En tanto,
Filadelfia puede gatillar exclamaciones con su “Tocino Bloody Mary”, apto para recomponer
la jornada luego de una víspera con agua de fuego.
En síntesis, un
espectáculo gastronómico recomendable para quienes oscilan vías para torcer el
rumbo de programas alimentarios demasiado estrictos. Muy al estilo
norteamericano, por lo cual “Tocinolandia” constituye un muestrario de la
copiosa alimentación, desde desayuno, almuerzo y cena. Amenizada por un presentador
inigualable, con asombrosa agilidad mental y humor, insumo extremadamente escaso
en los tiempos actuales de la televisión. Con tanto chistoso fallido, vale la
pena darse una vuelta por el planeta Todd.
NdR, 25 de mayo
de 2024.