#Mileidismocopoluna
F.P.
Faltan apenas
dos días para el 25 M pero eso no parece preocuparle ni al gobierno nacional,
por estas horas eufórico luego del Superavit Fest en el Luna Park. El cual, en
realidad sería un equivalente a la pizca de sal sobre la mesa llevada por la
ventisca cuando alguien intentaba levantarla, aunque ´la gente´ no entiende de
economía, presunción que ampara al mileidismo.
El hecho es que
la popu rescató en la víspera la breve actuación de Los Javieres [NdR: el
presidente Milei en voz, Bertie Benegas Lynch en batería, Joaquín Duclos en
bajo y Joaquín Benegas Lynch en guitarra] y el espejismo económico expuesto
luego por la voz principal del grupo, en esta ocasión ya como solista. En gran
medida, amparada por el ´superavit fiscal´ que habilitó a Milei a ensalzar como
un rockstar al titular del Equiputo o Toto Team, si bien de tal logro no quedó el
menor rastro.
Es que el “superavit”
se esfumó con el viento o en gran medida se lo llevaron los pagos al Fondo
Monetario Internacional, panorama que se agrava con la peor caída en la
producción en casi un lustro. De los $ 264.952 millones logrados en abril a costa
del dorso llagado de universidades, jubilados y provincias -entre otros-, $247.543 se evaporaron tras el pago de
intereses de deuda, según el último informe del Centro de Economía Política
Argentina.
Situación que
se da en medio de un brutal recorte a diversas partidas, principalmente a la
obra pública y tarifazos impagables para el sector industrial, el que ya se
hace sentir en caída de la recaudación por IVA, Contribuciones a la Seguridad
social y Ganancias (-8 %, -18 % y -37%, respectivamente). Mientras, el
Estimador Mensual de Actividad Económica medido por el INDEC informó esta
semana que la de marzo último fue la peor caída de los últimos 4 años: -8,4 %
comparado con idéntico mes del año anterior.
En este contexto,
no resulta inaudito ni el paro de educadores que se realiza este jueves en todo
el país, tampoco la tensión social in extremis en Misiones y otros distritos
más al centro del país. Entonces, cuál es el aspecto del discurso económico que
el mileidismo conjetura como su fortaleza? La presunción que ´nadie entiende de economía´ o al menos se
empantana en el intento hasta que ya es demasiado tarde.
Una derivada
del cuento “La carta robada”, de Edgar Allan Poe. En esta breve obra maestra,
el genial escritor estadounidense impulsa la idea de ocultar algo a la vista de
todo el mundo. De modo tal que el hecho o pieza escatimada se confunda con el
resto del paisaje. Como en un inaudible show “musical”, intercalado con
planteos de diversas escuelas económicas.
Sin embargo,
tanto en la faceta artística como en economía hay varios Auguste Dupin bien
predispuestos a desenmascarar engañifas de tal calibre. Solamente falta que dichas
explicaciones consigan decodificación, por parte de una significativa cantidad
de connacionales. De la condición subjetiva, por decirlo en términos político-sociológicos.
NdR, 23 de mayo
de 2024.