#Operacionesymarchaatras
F.P.
Con la toma de
postura en el conflicto bélico en Medio Oriente el mileidismo cuenta con la
excusa perfecta para su revival estilo 1976. Un plan económico de franco ataque
hacia los sectores medio y bajo, beligerancia hacia los sindicatos y demás organizaciones
sociales, y a partir de este fin de semana la posibilidad de restringir aún más
derechos civiles, en función de la posibilidad de ataques desde el
exterior.
Salvo que se
planee bombardear algún objetivo con granos de soja, nuestro país no cuenta con
arsenal, pertrechos, personal y herramientas para ingresar a un teatro de
operaciones. El cual, además, se encuentra a miles de kilómetros de distancia:
12.211 kilómetros separan a Tel Aviv de la Ciudad de Buenos Aires, por dar un
ejemplo.
De hecho, Javier
Milei suspendió la visita oficial que tenía programado realizar a Dinamarca con
la finalidad de echar un vistazo a dos vetustos F16 (cargan con medio siglo de
antigüedad sobre sus alas), adquisición con dinero financiado por EEUU.
Mientras, en el plano local las fuerzas armadas de nuestro país sólo cuentan
con aviones chicos para entrenamiento -muchos de ellos casi sin combustible- y otros
aptos para vuelos rasantes en terrenos con irregularidades, como para enfrentar
acciones tipo guerrilla.
Pese al
lanzamiento de un ataque con drones y misiles sobre el espacio aéreo israelí,
ocurrido este sábado, Irán centró esta respuesta luego del ataque -vedado por
el Derecho Internacional- a su embajada en Siria, el pasado 1 de abril, por parte
del gobierno de Netanyahu. Justamente, la parte a la cual Milei respaldó en su
reciente viaje interruptus por suelo estadounidense.
En Miami, el
Jefe de Estado criollo fue distinguido por la secta ultraderechista Chabad Lubavitch
bajo la extravagante definición como Embajador Internacional de la Luz, dada su
espina dorsal inclinada ante el gobierno de Israel. Esta organización jasídica
respaldó “la barbarie que arrasó todas las libertades en el país y produjo
decenas de miles de detenciones y desapariciones”, a partir de marzo de 1976,
recordó el analista Horacio Verbitsky este domingo en El Cohete a la Luna.
La barra
Cerca del actual
titular de Casa Rosada también están otros tifossi del gobierno de Tel Aviv,
empezando por su benefactor Eduardo Elzstain (IRSA, Cresud), Marcelo Mindlin
(Grupo Emes, Pampa Energía), Mario Montoto (revista DEF e Infobae?) y la
ministra Patricia Bullrich. Tal vez para
contrarrestar la nutrida corriente de opinión en contra del actual gobierno israelí,
la administración Netanyahu, sobre la que recaen voluminosas causas
judiciales.
Por estas
horas, Milei decidió la conformación de dos comités encargados de analizar la
crisis en Medio Oriente y los eventuales impactos que ella podría tener en
nuestro país. Siguiendo lo que supone predomina en el establishment
estadounidense, si bien Donald Trump se apropió del conflicto asegurando que no
hubiese estallado el intercambio de ataques entre Irán e Israel, si él hubiese
estado en la presidencia [NdR: EEUU definirá el 5 de noviembre próximo a su
nuevo Presidente].
Lo que a su vez
emparda a Milei en “la misma confusión que encegueció a la Junta Militar que
presidía el majestuoso general de etiqueta negra Leopoldo Galtieri”, resumió
Verbitsky. Luego del paro anunciado por la CGT el 9 de mayo próximo, al
oficialismo le viene bien cualquier pretexto con el cual mantener a los
argentinos en sus casas. Por eso, tal vez, la prisa en respaldar al gobierno
israelí y la advertencia por eventuales ataques de células del terrorismo
internacional en nuestro país.
A otra fracción
que le conviene mantener a raya, sin saber
cómo, son los actores del segmento agroexportador. De quienes Economía necesita
dólares liquidados ante el Banco Central por venta de soja al exterior, pero este
fin de semana los ruralistas santafesinos adelantaron que enviarán el mínimo,
pidieron baja de retenciones y en caso contrario el grueso irá a las
silobolsas.
Por eso, es
probable que la extraña determinación de situarse en medio del conflicto
protagonizado por dos regímenes teocráticos, más bien tenga finalidad en materia
de política interna. El miedo suele ser una herramienta muy utilizada por
gobiernos con urgencias provenientes de catastros distintos a los que pueblan
las preocupaciones de sectores mayoritarios. Es lo que posiblemente se intente
desde el mileidismo en las próximas horas.
NdR, 14 de
abril de 2024.