El vals de las cuatro estaciones

La proyección que emana en vísperas de la cuádruple jornada pascual está centrada en la cosa, la casa o la casta; si está en orden. Lo que proveerá un repaso de las señales y conceptos salidos del Centro de Convenciones de Limache y el Four Seasons. Cotejo en que nos metemos en las siguientes líneas.
Hace 2 años Incógnita Semanal


#4SeasonsYLimache

F.P.

La yuxtaposición de lineamientos de política económica en el seno del gobierno nacional fue el principal rasgo desnudado y en carne viva, a partir del tramo final del mes de marzo. Una asignatura no menor, evidente y con fuerte dosis de incertidumbre, a tal punto que podría decirse que ni siquiera la casta está en orden, si buscamos asignarle una alegoría pascual al escenario venidero. 

Los rasgos que exponen este desbarajuste pueden encontrarse haciendo zapping entre el Centro de Convenciones de Limache -sitio que este martes reunió a Gobernadores del norte grande y al ministro Francos- y el Four Seasons. Aunque también en los distintos reductos del hotel porteño en el que acaba de sesionar el IEFA Latam Forum, con ping pong entre el Presidente Milei y el director del FMI para el hemisferio subsur, Rodrigo Valdés.  

El Jefe de Estado criollo se propuso impresionar al auditorio y particularmente a Valdés. Y lo consiguió con el anuncio en plan Doctor Stihl, el cual implica más recortes en la administración pública nacional, a jubilaciones, a la obra pública y en partidas hacia las provincias. Sin embargo, con este shock pareció alejar la posibilidad de conseguir financiamiento de la 19 y avenida Pennsylvania.

Es decir, los u$s 15.000 millones de inyección por parte del FMI, pretendidos por Casa Rosada, asoman como el humo en estado de liquidez utilizado en gastronomía. Esto a juzgar por el intercalado de elogios por las metas macro obtenidas en estos 100 días de gobierno y las dudas acerca de la viabilidad de continuar por esta senda, expresadas -en off y en on- por Valdés, en el Four Seasons.

Los interlocutores que en privado interactuaron con el enviado del FMI, por alguna o por varias razones, abrigaron la hipótesis que dicha inyección luce improbable en el corto plazo. En parte, debido al sendero elegido por el gobierno argentino, la continuidad del atraso cambiario y el recelo en cuanto a la solidez generada por el ministro Luis Caputo, en sus diseños financieros y cambiarios.

Por lo cual, la ratificación del plan Stihl ofrendada por el discurso de Javier Milei en el Four Seasons (incluso, habló después de Valdés) lució insuficiente, al momento de despejar los interrogantes planteados por el enviado del Fondo Monetario. Y ni qué hablar, respecto al temario abordado en el conversatorio desarrollado por Guillermo Francos (Interior) junto a los Gobernadores del NOA y del NEA, en el Centro de Convenciones de Limache. 

Esta última tertulia explicó el delivery de mandatarios provinciales autoasignados al grupo de los esperanzados o de los escépticos. A lo que se adicionó el brevísimo plazo que permanecieron en la consideración del conversatorio limachino, luego de los puntos de acuerdo entre Francos y los Gobernadores, principalmente en torno al DNU y la nueva versión de la Ley ómnibus.

A las palabras conciliadoras utilizadas por el Ministro del Interior, le marcó el contraste la oratoria inflamada de la principal figura que disertó en el Four Seasons. En este contexto, Milei apuntó contra los “delincuentes” parlamentarios que, de acuerdo a su visión, traban sus iniciativas y advirtió que pronto lo pagarán “con sus votos” a la baja. 

Lo cual deja para las provincias una extraña sensación de un entusiasmo inicial, el cual después se desinfla con los enunciados presidenciales. Tal vez, por acá haga falta trascender la simple ocurrencia de las estaciones que van pasando y evolucionar hacia los reductos en los que se adoptan decisiones superestructurales. 

NdR, 28 de marzo de 2024.