#AcordemosSobreLaMia
F.P.
De acá en más,
habrá que ver cómo queda el plan “arreglátelas como puedas” emanado del
encuentro de Gobernadores con funcionarios nacionales. Este fin de semana, el Ejecutivo
nacional adelantó su objetivo de reflotar el proyecto de Ley ómnibus y la restitución
del Impuesto a las Ganancias como única vía para amortiguar la caída de ingresos
en cada distrito provincial.
Sabor a poco
para los Goberna, quienes seguramente habían concurrido a Casa Rosada con una
expectativa levemente más elevada. Sin embargo, por acá, en suelo gaucho, ya se
había insinuado un cuadro general de situación de acuerdo al cual cada provincia
debería recurrir a endeudamiento externo, en caso de necesitar recursos.
Tal vez una
refutación del mantra que “si a Milei le va bien, a todos nos irá bien”,
rectamente pronunciado con manos al son del Antón Pirulero. De hecho, al
mileidismo le fue tan bien que hasta el FMI, no tanto por la sensibilidad
femenina (su cúpula se encuentra manejada
por tres mujeres, cabe indicar para quienes anteponen escrúpulos de género)
como por cálculo político, le pidió atenuar el brutal ajuste, sino no quedará
Estado nacional al cual cobrarle todo lo que debe.
Aún resuenan
los ecos del último comunicado del Fondo Monetario Internacional, a mitad de
semana, en que la portavoz del organismo Julie Kozack -con la anuencia de
Kristalina Georgieva- llamó la atención respecto a la preservación del poder de
compra de jubilaciones y el incremento de la asistencia social. Esto se enunció
luego de la visita “in the flesh” a nuestro país de la Vice de la entidad, Gita
Gopinath, quien 10 días antes se reunió con representantes del Observatorio Social
de la Universidad Católica Argentina y consignó un anticipo del lapidario
informe en relación a pobreza & indigencia.
Y más allá que
la primera línea del FMI está integrada por tres mujeres como Georgieva,
Gopinath y Kozack, ejemplo de paridad de género con el que sustenta tal prédica
global, la preocupación tiene una raíz diferente. Es lo insostenible que a
nivel socioeconòmico será duplicar el informe expuesto en febrero acerca de los
números macro con que el mileidismo fundamentó el pago del anterior compromiso,
a partir de los descomunales recortes a jubilaciones, asistencia social y envío
de fondos a las provincias.
Es claro que la
entidad domiciliada en avenida Pennsylvania y calle 19 (Washington DC) tiene el
control para abrir o mantener cerrado el grifo del financiamiento criollo,
también de los Estados subnacionales o provincias. En cuyo caso, el comunicado
de esta semana siembra dudas en relación a esa ansiada luz verde.
Un pacto para
pedir
De todas
formas, hay quienes mantienen el voluntarismo por estas comarcas. En nuestra
provincia, el adalid de esta postura -además del Gobernador Sáenz- es el
ministro de Economía. Tal lo que indicó Roberto Dib Ashur, quien en una
entrevista con Radio 10 le dijo al periodista Jorge Calvo, en caso que Salta
tuviera necesidad en “pedir un crédito, se tendrá el okay (del Ejecutivo nacional)
siempre que se cumpla con las pautas correspondientes”. O sea, las que señala
puntualmente Balcarce 50, sin mayor margen de maniobra.
De acuerdo a la
reunión de este viernes por la tarde, el ministro Guillermo Francos (Interior)
y Nicolás Posse (Jefe de ministros) expusieron respecto a esas ´pautas
correspondientes´ balbuceadas por Dib Ashur: apoyo irrestricto a la nueva
versión de la Ley ómnibus. Junto con vagas promesas por aparte de girar una
fracción de lo recaudado, en caso de aprobar la restauración del impuesto a las
Ganancias a la 4ª categoría de asalariados.
Es decir, Salta
concurrirá al encuentro del próximo 25 de mayo en medio de un remolino de
tironeos, tanto del Ejecutivo nacional como de su situación financiera. La que
se agravó con la devaluación del 118 % en diciembre y las microdevaluaciones
diarias posteriores. Así se cuadruplicó el peso de los u$s 32,25 millones que debe
girar al exterior en junio próximo por compromisos externos [NdR: Ver artículo]
y otros u$s 32.25 millones en diciembre.
Con lo cual se
podrá dimensionar aquel mantra que a ´todos nos vaya bien´ si al gobierno
nacional le va igual con el FMI, pero virando hacia un escenario catastrófico
en caso contrario. Es lo dicho por Dib Ashur en la citada entrevista que “en el
caso de necesitar recursos para financiar algún vencimiento que tengamos,
Nación acompañará”. En una conjunción de preocupantes intereses, sobre los
cuáles mejor no preguntar hacia dónde y si tal rumbo contiene la palabra
´default´ como una de las opciones.
En el
horizonte, no se ve una sola señal favorable acerca del pago al Fondo de
Incentivo Docente ni el del Fondo Compensador del Transporte. Mucho menos en
cuanto a la inversión en obra pública, un ítem empardado a la condición de
quimera desde el 10 de diciembre hasta ahora.
Lejos de ser “una
muestra del federalismo del Gobierno Nacional”, según la interpretación del tucumano Jajaldo, en la
conferencia de prensa al anochecer de este viernes. En tanto, van haciéndose
más densos los nubarrones posteriores al ajuste más grande y veloz en la
historia de las finanzas públicas internacionales, como se vanaglorió semanas
atrás el mileidismo.
NdR, 9 de marzo
de 2024.