Viaje al centro de la propia confusión

Con cita preliminar para el martes próximo, una nube de cortocircuitos permanece sobre el mileidismo en sus versiones literal y offshore. Alrededor de las negociaciones por la Ley Òmnibus, de la que depende el próximo desembolso del FMI. Una ristra de cuestionamientos planteada por tropa aliada dejó por el subsuelo el temple de algunas, hasta ahora, estrellas del oficialismo.
Hace 2 años Incógnita Semanal


#DiputadosOcnivus

F..P

Transcurrido un tiempo considerable del abordaje al proyecto de la Ley Ómnibus, su contenido y su cronograma parlamentario continúan siendo un misterio, a pesar que se habla del próximo martes como fecha para sesionar en Diputados. Incluso, para los propios representantes del oficialismo mileidista, al igual entre quienes se apresuraron a suscribir la aprobación en general del inasible mamotreto. 

Ciertamente, puede que también el mencionado intríngulis responda a un maquiavélico plan tendiente a expandir tal incertidumbre y los opositores no consigan determinar hacia dónde se esparcirán las esporas. Pero es lo menos probable. El diputado nacional Emiliano Estrada advirtió, no sin ironía, que “si firmas un cheque en blanco, después no te quejes de cuánto te debitaron de la cuenta”. Advertencia no sólo centrada en los tres tristes tigres trucumanos, sino hacia el resto de la región NOA.  

En la víspera, Estrada deschavó el lodazal de imprecisiones en que se encuentran inmersos desde el gabinete mileidista como aspirantes a mostrarse lionfriendly. Al ministro de Economía Luis Caputo, el salteño repreguntò si acaso sabe “qué se decide” este jueves en Cámara baja, dado que “postergaron la sesión”, aún contra la presunción y el temor caputista ante una convocatoria a comparecer en reunión de Comisiones. Al filo de la medianoche, Estrada expresó su perplejidad en X al contrastar que no podía “ser que no te hayas enterado, hermano, sos el Ministro de Economía”!!!

Mientras, al mandatario salteño Gustavo Sàenz -a quienes en  Casa Rosada cuentan en las huestes de lionfriendly-, el diputado nacional corrigió como “falso lo que dice”. Al respecto, recordó que “las provincias se llevan el 60% de los recursos coparticipables”, por lo cual concluyó que resulta “de no creer que vayan a votar leyes trascendentales sin saber nada de nada”.

Un poco más a la izquierda, la diputada nacional Myriam Bregman -también en X- reflejò que en el mileidismo “no tienen un dictamen de mayoría, tiene múltiples disidencias en un texto común. Eso no es un dictamen, es una maniobra para poder decir que lograron un consenso”. Pero, al fin y al cabo “ni ellos se ponen de acuerdo sobre cuál es el texto! Debería anularse todo lo actuado”, lo cual derivaría en un nuevo waiver solicitado al FMI.

Dictamen de contrabando

De hecho, en la jornada de miércoles ni los diputados mileidistas, tampoco los lionfriendly, conocían la letra del dictamen rubricado a las corridas y al parecer sobre una hoja en blanco. A tal punto que Miguel Pichetto -comandante de los hacedores de consensos federales- recriminó en durísimos términos al ministro Caputo y al aflautado economista Federico Sturzenegger, ideólogo del DNU 70 y de la Ley Òmnibus.

En un departamento no identificado del barrio porteño de Recoleta, cercano al café La Biela, un diputado pichettista alertò  que lo firmado el miércoles en la madrugada “no sirve, tiene más disidencias que apoyo; si va al recinto el gobierno pierde la votación”, fue el testimonio en off citado por el portal La Polìtica Online. Este sitio también detalló que el lugar de las negociaciones fue el departamento de Christian Caram, un ex delarruista reconvertido en mileidista. La expectativa por una reedición del dictamen, tácitamente remite a que sus firmantes rubricaron un papel en blanco o incompleto, algo que hasta los propios tifossi del proyecto encuadran como “un delito”. 

Lo que llevó al asesor de un Gobernador del Norte Grande a concluir que no sabía “cuál es el que vale”. Mientras, un legislador de la región centro del país sintetizó que los rubricantes en realidad “firmaron un cheque en blanco”.

En tanto, otro representante de esta misma región se explayó en que “nos mandaron un publicista -ponele- y un junior: ninguno de los dos tenía jerarquía profesional ni espalda política para validar nada; fue imposible”. Por su parte, otro parlamentario sintetizó que esta industria es la resultante que “no entienden nada y no laburan” en el oficialismo.

Mucho menos diplomático, Miguel Pichetto vetó a Sturzenegger al asignarle catadura de “tarado”, y no sólo por la voz en falsete como de locutor de medio oficialista salteño. Sino al considerarlo “responsable de los desastres económicos de la Argentina y de la crisis institucional que nos causó con su decreto y esta ley”. Lo que terminó certificando la conveniencia de prescindir de Sturze y su aflautada voz, si el oficialismo intenta que el texto salga.

Claro que será en una versión de contrabando, en lugar de la que difundieron muchos medios con alto grado de predisposición hacia Balcarce 50, el Savoy o el Hotel Libertador. Por eso ocurrió la controversia posterior entre Caputo y Pichetto, quien terminó desafiando al ministro de Economía a plantear sus bravuconadas en las reuniones de Comisiones en Cámara baja. Se sabe que desde tiempos del macrismo, el rionegrino y hoy hacedor coalicionista federal le achaca una preocupante falta de temple al “Messi del Fiado”. Lo cual parece confirmar su negativa a debatir en ámbito parlamentario, o bien en cualquier otro en que sus vaticinios esotéricos generan dudas.

NdR, 25 de enero de 2024. 

ANUNCIO