#ProtestaCongreso
F.P.
El poder de la
calle versus el mileidismo propiamente dicho y por fuera de borda, se medirán
en estas 48 horas determinantes para el rumbo del país. La marcha contra el
viraje totalitario que intenta el gobierno nacional tendrá su momento
culminante al mediodía, en la plaza de los dos Congresos donde se expresará el
reclamo por el rechazo al DNU y la Ley Ómnibus.
Si bien la CGT
es una de las principales entidades convocantes hay una suerte de
transversalidad hacia las demás centrales obreras, movimientos barriales, de
DDHH y sectores de izquierda. La expectativa oscila entre las 250.000 personas
y el millón que esperan juntar frente al edificio del Poder Legislativo, el
cual este mismo jueves iniciará el tratamiento del proyecto de ley oficialista.
Desde la organización
del acto de protesta obrero y social se plantearon la mayor movilización a un
gobierno que apenas está presto a cumplir 45 días en el ejercicio del Poder Ejecutivo
nacional. Pero con la ferocidad de ataques a diversos segmentos sociales como
los trabajadores -formales e informales-, jubilados, desempleados, gestores
culturales, entre tantos otros. Con una miríada de medidas regresivas para los
respectivos bolsillos.
El Gobernador
bonaerense Axel Kicilof confirmó su participación en esta jornada de reclamos por
el rechazo parlamentario al DNU 70 y la Ley Ómnibus, junto con intendentes
bonaerenses como Mayra Mendoza, Jorge Ferraresi y Lucas Ghi. Desde la izquierda,
tanto el Frente de Izquierda como Política Obrera, Autodeterminación &
Libertad y el Nuevo MAS también movilizarán hacia este mismo punto de
concentración.
A la espera de
esta concentración frente a la plaza de los dos Congresos, no tanto el
mileidismo, pero sí el mileidismo por fuera de borda (macristas, radicales y
hacedores de coaliciones federales) harán de catadores sobre esta movilización.
Del último establo, los diputados nacionales Ignacio García Aresca, Juan
Fernando Brügge, con el agregado del peruquista tucumano Agustín Fernández
fueron piezas determinantes para el dictamen favorable a los designios
oficialistas. Al día siguiente, muchos de sus integrantes acudirán al llamado a
sesiones para votar el dictamen de mayoría de Ley Ómnibus, el cual transfiere funciones
legislativas al Ejecutivo nacional y con ello relega a la obsolescencia al
Congreso nacional.
En el visor de
estos sectores figura una hipótesis según la cual toda movilización que no
supere las 600.000 almas no hará mella a la marcha en reversa impuesta desde
Casa Rosada, el Hotel Savoy, el Hotel Libertador o en el lugar en que resida el
poder para proveer esta línea de acción. Además, con un escenario macro a la
vista que podría ser algo más holgado, en comparación con 2023, principalmente
por recaudación esperada de la cosecha de granos en desarrollo y mucho más
voluminosa.
En tal
contexto, los mileidistas offshore suponen que por más 500.000 personas que
logre concentrar este miércoles la CGT y los demás movimientos obreros,
barriales y sociales, la capacidad de replicar esta expresión callejera se irá
extenuando. O sea, concentrar este 24 esa cantidad de manifestantes será la
foto de un día; sin embargo resultará imposible mantener esta dinámica, semana
tras semana. Mientras se vaya deteriorando, día a día, la capacidad de compra
de millones de argentinos.
NdR, 24 de
enero de 2024.