#PostalesDelPoder
F.P.
El vértigo en
el que se sumergió la gestión Milei deja expuesto un contraste con la dinámica
más calma y concienzuda que se aprecia en la Cámara alta nacional. Allí, donde
las miradas y la demanda de directivas se posan sobre la figura del senador
nacional Juan Carlos Romero.
El
parlamentario salteño se transformó en una suerte de encargado de intentar
desatar la casi interminable sucesión de
nudos en que incurrió la flamante administración nacional. En particular, el
abordaje del DNU 70/23 y el proyecto de Ley Ómnibus por los cuáles el Ejecutivo
nacional convocó a extraordinarias.
La Bicameral de
estudio sobre DNU tiene a JCR surfeando entre el mileidismo -en versiones neta
y fuera de borda-, la oposición peronista o kirchnerista y el zigzagueante
senador correntino Carlos Espínola. En Diputados, las piezas se movieron de
acuerdo a la indicación romeriana, así fue que Pamela Calletti pasó del bloque
que presidía -Innovación Federal- al comandado por Miguel Pichetto. Si bien en
este sector legislativo todo sigue siendo un berenjenal.
Es la impresión
que da el cuchicheo que dinamiza al oficialismo en Diputados, más bien abonando
la sensación de incertidumbre, antes que algún plan maquiavélico en desarrollo.
A tal punto que el bloque de Diputados de Unión por la Patria reclamó cerca de
la medianoche del martes conformar las comisiones, a partir de una reunión de
presidentes de bloque que increíblemente aún no se concretó.
Similar a lo
que espera el senador salteño, pues con Pichetto (titular del bloque Hacemos
Coalición Federal) hay diálogo fluido que se remonta a un par de décadas atrás.
Además de una veintena de voluntades y figuras de relieve que lo acompañan como
Emilio Monzó, Nicolás Massot, Juan Brugge, Natalia De la Sota, Mónica Fein,
Ricardo López Murphy, Margarita Stolbizer y Florencio Randazzo.
Los
interrogantes trascienden el contorno del palacio legislativo, ciertamente. El
“nastazo” del 27 % propinado desde las o horas de este miércoles a los conductores
y transportistas disparó el precio de los combustibles a un 150 % más en apenas
60 días. A lo que le siguió una notificación de las empresas del sector salud a
sus clientes acerca de un 26 % más que deberán abonar el próximo mes,
adicionado al 40 % de aumento que ya aplicaron sobre el servicio en enero.
Factor a no
descuidar
La
conflictividad social se dispara al ritmo de estos alicientes con inflación al
trote, mucho peor que durante el gobierno castigado por ella el 19 N pasado. En
una dinámica donde propios y ajenos no alcanzan a proyectar el epílogo que esto
tendrá para un gobierno pertinaz en su abdicación a ejercer el poder, en un
laissez fair solamente formulado en libros escritos un par de centurias
atrás.
Lo cual se
agudiza al analizar los soportes en los que está amarrado el poder mileidista,
en el trayecto hacia el primer bimestre de gestión. Por el lado del FMI, sólo
hay interrogantes en referencia a la asistencia financiera que requerirá el
gobierno para cumplir lo comprometido en cuanto a endeudamiento externo. Peor
aún con el financista oriental, China, que hasta acá se perfilaba como
prestamista de última instancia. De los BRICS, el propio Milei decidió darle de
baja a este bloque económico.
En el plano
interno, la suscripción del BOPREAL no anduvo nada bien y parece que hasta el
propio “mercado” expresó así su recelo por el plan económico en marcha. Una
sensación similar a la de los legisladores nacionales, a quienes el Ejecutivo
pidió apoyo para el mega DNU y la Ley Ómnibus, previo a llamarlos “coimeros”.
Mientras, en
las calles el periodo de vacaciones fue reemplazado por la preocupación y los
cacerolazos. A la par, un escenario aún más angustioso prefigura a miles de
familias cómo será el regreso a clases de niños y jóvenes.
Con diversos
focos ígneos multiplicándose, Romero sigue tejiendo e intercambiando pareceres
y opiniones con diversos sectores de la dirigencia política gaucha y también
nacional. Junto con figuras parlamentarias del palo, como la legisladora Emilia
Orozco, sus pares Julio Moreno y Carlos Zapata, en Diputados mantiene un lazo
más que aceptable con el diputado Pablo Outes (ex Bienestar Social durante su Gobernación,
hacia el año 1999), al igual que con Yolanda Vega -ex Jefa comunal cerrillana-
y Emiliano Estrada, ocasional compañero de vuelos en helicóptero.
Por lo pronto,
JCR planteó dejar para el mes de febrero la cobertura de cargos en delegaciones
nacionales asentadas en Salta. Decisión por la que muchos especulan una
tesitura expectante a la evolución de acontecimientos socioeconómicos, ligados
a las duras medidas de ajuste ya informadas y otras cuyas consecuencias todavía
no impactaron en la vida cotidiana de un 60 % de connacionales.
La gestión
Milei ratificó que en su bitácora no cuenta con Plan B, por lo cual cabe asumir
que la actual es su única receta. Aseveración que llevó mucha inquietud a la
dirigencia política de centroderecha y al establishment, tras lo cual empezó a
planificar alternativas por si el actual experimento socioeconómico sale mal.
Un motivo adicional para seguir de cerca lo que hace, dice (o calla) y prevé el
senador nacional por Salta.
Unos 22 años
atrás, la crítica situación social, política e institucional en nuestro país
también situó a un senador nacional como el ciudadano distinguido encargado de revertir
aquella catástrofe. Si el país vuelve a encaminarse por ese rumbo está el
antecedente histórico-político, por eso no hemos de desatender en qué anda
Romero. El giro en la rueda de la historia podría situarlo en el umbral de Balcarce
50.
NdR, 3 de enero de
2024.