#CostumbreDeVotar
Equipo NdR.
Un 30 de
octubre de 1983 el sistema democrático era restituido en nuestro país, junto a
la selección de Raúl Alfonsín para la Presidencia de la nación y Roberto Romero
al frente e la Gobernación de nuestra provincia. Fue el inicio de una etapa de
ilusiones, proyectos, pleno ejercicio de los derechos civiles, los que habían
estado en período de brumación en los siete años y medio anteriores.
También con el
Fondo Monetario Internacional como interventor de la política económica, legado
de las juntas militares que se habían sucedido en el poder desde 1976 en
adelante. Con expectativas tal vez desbordantes, por acá la prédica que con la
democracia se come, se cura y se educa, había prendido a pleno en porción importante
de la salteñidad.
Con más de 7
millones setecientos mil votos, Alfonsín resultaría triunfador aquella noche
del 30 de octubre de 1983, superando por 1.729.157 votos a la fórmula Ítalo
Lúder-Deolindo Felipe Bittel. En Salta, el binomio Romero-Hernán Figueroa lograría
157.718 votos que le permitirían superar a la fórmula ucerreísta encabezada por
Bernardo Solá (81.063 votos) y al perresista y ex mandatario provincial de
facto Roberto Ulloa (51.536 sufragios).
En suelo
gaucho, fueron elegidos 132 miembros de la Cámara de Diputados y 23 miembros
del Senado Provincial. En el caso de la Cámara baja, mediante el mecanismo de representación
proporcional por listas, mientras que los senadores eran elegidos en distrito
uninominal. De estos parlamentarios, 66 diputados y 12 senadores cumplirían
mandato solo hasta 1985, los demás finalizarían mandato en 1987.
Así, comenzaría
una etapa en la que habría mayor tolerancia al pelo largo y al desarrollo de la
ciudadanía, como también obras de infraestructura (en turismo, el Teleférico y
las primeras actividades de promoción) , viviendas, actividades culturales por
el lado del rock nacional y otros eventos juveniles. A partir del 3 de febrero
de 1984, el sostenimiento de todo este andamiaje sería solventado con la
emisión de bonos de cancelación de deuda, cuasimoneda de circulación en
territorio provincial.
El juicio a la
Juntas, en 1985, abriría un principio de auténtica justicia para sancionar los
crímenes contra la humanidad, cometidos durante los años de Dictadura
cívico-militar. En contraste con las asonadas desde el sector castrense, a
partir de Semana Santa del año 1987, en
conjunción con el torniquete a la economía impuesta por el acuerdo con el FMI.
Aquella ilusión
nacida de la histórica jornada cívica, un 30 de octubre de 1983, aún plantea
operaciones para contrastar promesas de entonces con expectativas realizadas -o
no- desde la ciudadanía. Nunca estuvo mal motorizar la dinámica vital en torno
a estos anhelos, aún con las correcciones actuales de la ciudadanía en base al
curso que fue asumiendo la realidad. Es decir, las demandas cívicas
insatisfechas.
NdR, 30 de
octubre de 2023.