#DropShotBurzaco
F.P.
El cepo, la
inflación, el salto del precio de la choquizuela y el avance del macrismo en
versión ultra, le sumaron impaciencia a esta parte de la campaña presidencial.
Lo que este viernes derivó en la entronización de Gustavo Coria como ministro
de Seguridad porteño, luego de las objeciones al avistamiento de ciertos matches del
deporte blanco.
En efecto,
producto de este temperamento apresurado, como de motoquero, hubo reemplazo en
el área que maneja la metrocana, tras el homicidio en Palermo de un ingeniero
de cuarenta años. Acaso los detractores aprovecharon este suceso sangriento
para boicotear el US Open? Probablemente, así que de paso la palmó el pobre Eugenio
Burzaco, captado por Iphone indiscreto en este certamen de tenis en paralelo al
hecho delictivo ocurrido en un parque de Ciudad de Buenos Aires.
En relación a
Coria, no se sabe demasiado. Salvo que es allegado a Diego Santilli y arriba
cargado de conceptos sobre su sapiencia en la materia. Pero nada respecto a si
prefiere el Flushing Meadows, un partido de paddle o un picado de balompié
desde el rol de espectador o protagonista.
Mientras, en la
figura de su antecesor se concentran este fin de semana la mayoría de los
tomatazos, algunos de ellos salpicando al ya chamuscado alcalde, Horacio
Rodríguez Larreta. El legislador porteño Gabriel Solano (FIT) ahondó que “sería
bueno saber quién pagó el viaje de
Burzaco a los EEUU. Me temo que lo pagó el Estado con la plata que le cobra de
impuestos a los trabajadores”, conjeturó.
El
representante de la izquierda metropolitana resumió que con esto se percibe lo “deslucida”
que fue la gestión Larreta. Contexto en el que adjuntó, en primer lugar, “el
fiasco del voto electrónico (que decidió en soledad)”, y a renglón seguido que “ahora
tiene que echar (otra vez) a su ministro de Seguridad”.
Con esto
último, Solano hizo alusión a que Burzaco había reemplazado en marzo, haciéndose
cargo del Ministerio de Seguridad, al viajero por Lago Escondido, Marcelo D´Allessandro.
Un reducto neuquino al que había concurrido (D´Allessandro), junto a ejecutivos
de empresas de primera línea -Clarín y La Nación, entre otras-, jueces y
fiscales; todos para nada amigos o condescendientes hacia el kirchnerismo.
Un par de meses
más tarde, ya con Burzaco al frente de Seguridad se agendó el viaje de esta
semana hacia Gringolandia. En la ciudad fundada sobre un viejo dominio
holandés, el voluminoso Eugenio B tenía agendadas reuniones con las Policías
Metropolitana y estadual de Nueva York, con directivos de FBI y con los de Homeland Security.
Al igual que
otro cónclave con Luis Almagro, titular de la OEA. Entonces, casi no se explica
semejante problema por su pequeño desvío hasta las canchas de Flushing Meadows,
las que quedan “ahí, nomás”, en el distrito neoyorkino de Queens.
Si ahí jugaba el
argentino Juan Manuel Cerúndolo, por lo que Burzaco hubiese pasado
desapercibido como un tifossi más, hasta que un smartphone, seguramente de
alguien de La Cámpora u otro de esos grupos mefistofélicos, lo captó con su
gorra azul y anteojos de sol. En pleno batir de palmas por el tenista criollo,
cuando el zurdo veinteañero parecía remontar en el segundo set ante el español
Alejandro Davidovich Fokina.
Esta jornada
determinó que se acabara el US Open para Cerúndolo, también para Eugenio
Burzaco [*], dos apellidos que cada cual a su manera se vinculan al deporte (El
hermano de Eugenio, Alejandro, es el ex TyC detenido en EEUU por el FIFA Gate).
Este viernes, de regreso en el aeropuerto de Ezeiza, una reunión en la que
recibió las precisas directivas que fuese “sin escalas” lo depositó en un
despacho del gobierno porteño con el intendente Larreta y su Jefe de Gabinete,
Felipe Miguel.
Pese a que
acudió sin haberse tomado un café en la aeroestación, a Eugenio tampoco le
preguntaron cómo salió el partido. Mucho menos, si tuvo tiempo para visitar a
su hermano que hoy habita indeclinablemente en el Estado de Nueva York.
[*] El
camuflaje intentado por Eugenio en el parque Flushing Meadows parece una
constante familiar. En 2015, su hermano, Alejandro Burzaco, asumió el perfil “como
un turista más en el amplio salón de desayuno” del hotel Baur Au Lac. A
diferencia del ex Secretario de Seguridad el mayor de los Burzaco no pretendía
esconderse de kirchneristas, sino del FBI y el Fiscal general neoyorkino que
habían lanzado una pesquisa en Zurich (Suiza). En el primer procedimiento,
detuvieron a 7 de los 14 imputados en la causa por coimas denominada FIFA Gate.
Burzaco, disfrazado como un turista escapó hasta Italia, pero tras un raid de
13 días finalmente decidió entregarse. Estuvo detenido en un centro neoyorkino,
luego quedó en libertad vigilada tras efectuar dos pagos: el primero por u$s
21,6 millones, el segundo por un monto sin revelar.
NdR, 1 de
septiembre de 2023.