#Rocketboys
El Noroeste
tendrá representación, a través de un grupo de estudiantes secundarios de
Tucumán -junto a otros de provincias del centro del país- de un inminente
lanzamiento al espacio. De esto trató la segunda edición de CANSAT Argentina,
el certamen orientado a que estudiantes secundarios construyan una carga útil,
la que no supere el tamaño de una lata de gaseosa, para ser lanzada en un
cohete.
Organizado por
el Ministerio de Ciencia y Tecnología, junto a la Comisión Nacional de Actividades
Espaciales (CONAE), los seleccionados fueron un grupo de pibes denominados “Cóndor
salvaje” del Instituto Técnico de Aguilares (Concepción, Tucumán), además de pares
de la Escuela San Roque González de
Santa Cruz (Concordia, Entre Ríos); también los de “HYPERION”, del Colegio León
XIII de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; “Novationes”, del Colegio Nacional
de Monserrat, de Córdoba capital; y “Roldán 2”, de la Escuela de Educación
Técnico Profesional Nº 643 “Granaderos de San Lorenzo” de la Localidad de
Roldán, provincia de Santa Fe.
En fecha a
determinar próximamente, los diversos grupos seleccionados en este concurso
viajarán al Centro Espacial Teófilo Tabanera (Córdoba) que la CONAE tiene en este
distrito, desde donde lanzarán sus cargas útiles. Allí, se efectuarán las
diferentes pruebas y mediciones en la previa al decolaje, asistidos por
profesionales de CANSAT Argentina y de la Universidad Tecnológica Nacional
(UTN).
La idea es que
cada equipo pruebe las misiones secundarias que eligieron, entre las que se
encuentran: medir los sonidos ambientales que pueden afectar la salud y el
bienestar humano, así como al medioambiente; evaluar regiones incineradas de
campos, que mejoren el manejo de cultivos; estimar los índices de contaminación
lumínica y atmosférica producida por el tránsito vehicular; y estimar los
índices de microplásticos en el aire. Todas ellas están relacionadas con las
principales actividades que se llevan a cabo en sus localidades.
Esta instancia
será la frutilla del poste, pues en CANSAT se convocó a más de 1.400 equipos de
colegios secundarios de todo el país, entre sus dos ediciones –totalizando
7.000 alumnas y alumnos– que fueron capacitados por parte de especialistas, a
fin de adquirir conocimientos, herramientas y materiales necesarios para llevar
adelante el desarrollo del proyecto.
Al respecto,
cabe la reseña que CANSAT es una competencia internacional impulsada por varias
agencias espaciales del mundo, entre las que se cuentan la NASA (Estados
Unidos) y la ESA (Europa). Y va en línea con el Plan Nacional Espacial, que
tiene entre sus prioridades realizar actividades de educación y formación,
CANSAT Argentina se propone reproducir a escala el proceso por el cual se
diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.
De ahí, el
entusiasmo del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus,
para quien es destacable “la democratización del acceso a la información
satelital”, la que en estos días posibilita a los pibes “acceder al
conocimiento espacial, de creer y comprobar que sí pueden y de que todo eso
está al alcance de la mano. Tal vez, con la construcción de este satélite del
tamaño de una lata, muchos chicos y chicas descubren su verdadera vocación”,
confió.
Por su parte,
el director ejecutivo de la CONAE, Raúl Kulichevsky, destacó a CANSAT en cuanto
al “interés que despierta la ciencia en general, y la tecnología espacial en
particular, entre los más jóvenes”. De donde podrían salir futuros expertos, a
juzgar por el entusiasmo expresado por el sector adolescente que centró su
atención en este proyecto.
Crédito fotográfico: CONAE, MinCyT.
NdR, 23 de
agosto de 2023.