#Eleccionesecuador
Las elecciones que
este domingo dieron una amplia ventaja a la candidata presidencial
centroizquierdista ecuatoriana, Luisa González, pero más que eso las
condiciones y el clima social en el que se hizo el acto electoral fueron la
nota distintiva. Al conseguir la ventaja que la pone en escenario de segunda
vuelta, la postulante exhortó a la “unidad” y evitar “un Lasso 2.0”, dijo en tácita
referencia al millonario con el que disputará el próximo 15 de octubre. Una
semana antes que las presidenciales criollas.
Estos comicios
cobraron particular atención, desde que el neomacrismo mileidista puso a
Ecuador como ejemplo de lo que quiere hacer de nuestro país. Allí, uno de los
candidatos, Christian Zurita, tuvo que ir a la mesa de votación con chalecos
anti balas y fuerte custodia militar por el clima ultraviolento que se vive en
este país sudamericano. A tal punto que a otro de los competidores, Jan Topic,
se lo conoce como el “Rambo de Guayaquil”, si bien terminó en cuarto lugar.
La asistencia a
las mesas fue bastante alta, con el 82,26 % del padrón, en medio de la peor
crisis en seguridad que se recuerde en la historia ecuatoriana. Por la cual
todas las miradas se desplazaron hacia el vituperado banquero Guillermo Lasso,
el mandatario saliente.
No por su ubicación
cercana a Venezuela, sino por la dolarización de su economía, la mirada hacia esta
nación. Al respecto, el economista de Goldman Sachs, Robin Brooks, evaluó que “Argentina
está coqueteando con la dolarización, que es una vinculación al dólar
estadounidense con otro nombre. Ese es un momento extraño dada la cantidad de
clavijas que han estallado desde 2019, incluidas Nigeria (-52 %) , Egipto (-48
%) , Pakistán (-47 %) , Sri Lanka (-44%, en la foto) y Ucrania ( -36 %). Este
no es momento para clavijas”, advirtió.
En general,
recordó que “las monedas son sólo una construcción política. Entonces, si hay
una decisión política de dolarizar, también puede haber una decisión política
de revertir eso”. Luego de estos planteos, Brooks contó que “los mercados
cotizan una depreciación del 210% del peso argentino frente al dólar
estadounidense en el próximo año”. En comparación, señaló que esta variable es
un “4% para Brasil y 2% para Chile”, destacó la conclusión que “no hay
necesidad de que Argentina se dolarice”.
En cuanto al
tipo de cambio actual, Brooks puntualizó sobre la “intervención cambiaria después de las primarias”, la cual “se dejó
caer, es decir, un ejemplo de la peor politización del tipo de cambio, que
también acabamos de ver en Turquía después de sus elecciones”.
Desde el plano
local, su colega Fernanda Vallejos cuestionó también que el mileidismo proponga
“garantizar el pago de las Leliq en poder de los bancos con la cartera del FGS
de la Anses, la participación accionaria en YPF, los ingresos por la licitación
del 5G". Lo que deja en claro que “piensan liquidar nuestro patrimonio”.
Y por medio de
una herramienta a la que hasta sus propios asesores económicos, Emilio Ocampo y
Roberto Cachanosky, reparan que será “un
proceso doloroso” y un marco previo y posterior con “híperinflación”. Contexto
proyectado el fin de semana en el diario La Nación y caracterizado como “el
único posible”, en caso de prevalecer en octubre próximo.
NdR, 21 de
agosto de 2023.