#Avistajedegestionultra
F.P.
La perspectiva como ingresando a una “panic room” es
la principal en este lunes posterior al de las Primarias que dejaron al sector
ultra a tiro para las presidenciales de octubre próximo. La atención principal
estará puesta en la actividad financiera y bursátil por la reacción de los
operadores, ante un resultado electoral con cierto halo de cataclismo.
Frente a tal previsión en cuanto al manejo del
Ejecutivo nacional, es probable que los operadores criollos se adelanten a la dolarización
prometida por el candidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei. Según
cálculos de ejecutivos de bancos internacionales, la devaluación del peso ante
la divisa estadounidense podría llegar hasta los $ 8.000 por cada billete
verde.
A partir de este 14 A, las miradas no estarán
centradas solamente en el dólar, también se desplazarán hacia las acciones de
los bancos y los títulos públicos de deuda soberana emitidos por el Estado
argentino. Lo mismo que en los u$s 7.500 millones anunciados por heraldos del
oficialismo, pero puestos en duda desde el organismo emisor, o sea, el Fondo
Monetario Internacional.
Ya en la noche de este domingo, el dólar en versión cripto
había alcanzado una cotización de $ 700 por cada unidad, lo que podría leerse
como un preanuncio de la primera rueda de esta semana de negocios en el rubro
financiero. Hasta la seguridad con la que se afirmaba acerca de la solidez de
las entidades financieras hoy parecería puesta en tela de juicio, frente al
escenario político y económico que se avecina.
La democracia como fuente de sanación, comida y
educación igualmente quedó en debate, en el aniversario Nº 40 de la
restauración de tal sistema político. En cuatro décadas, tal como se indicó
desde estas páginas [NdR: Ver artículo], en que el FMI fue el principal actor que
de entrada malogró los epílogos con envión para un cierre mucho más decoroso.
Pero quedaron inscriptos en la historia criolla como capítulos sombríos en el
final del alfonsinismo y en el cierre delineado 22 años atrás, luego del primer
ensayo pseudo dolarizador (con la convertibilidad).
La falta de audacia, por parte de Yrigoyen 250,
responde al escaso margen de maniobrabilidad que aqueja a Sergio Massa,
ministro de Economía y candidato presidencial. Desde avenida Pennsylvania al
1900, sede del FMI, Kristalina Georgieva exige más ajuste y devaluación como
condición para ejecutar el envío del crédito puente por más de 7 mil palos
verdes.
Para el caso que hoy nos ocupa, la jornada de negocios
con la que abre esta semana “sería el puntapié inicial para una dolarización de
carteras de ritmo imprevisible”, adelantó el pasado fin de semana el analista
Alejandro Bercovich en BAE Negocios. Estas señales son las que alfombran el
camino hacia octubre, en el que el oficialismo salió con sinnúmero de magulladuras,
pero a lo mejor perfilado que Juntos por el Cambio.
La reprimenda de los electores parece haber tenido en
cuenta las estrecheces en el bolsillo que enfrentan por estos días. Lo mismo
que las remembranzas de los 4 “inolvidables” años con el macrismo. Aún con una
opción alternativa que podría resultar mucho peor que en los casos anteriormente
descriptos.
El rasgo de pánico surgió ante las previsiones de una
baja concurrencia a votar, la que finalmente se dio y bordeó el 68,5 % del
total del padrón que acudió a la cita electoral. Son casi 11 millones de
electores a los que el oficialismo deberá salir a convencer, tarea que hasta
acá solamente intentó atraer por medio del temor a mayores retrocesos en
derechos y conquistas sociales. Un menú el cual se comprobó largamente insuficiente.
NdR, 14 de agosto de 2023.