#Razonesparaelvoto
Por: Federico
Pérez.
La gran
incógnita que asiste a todos los frentes electorales que compiten desde Salta
el próximo 13 de agosto es la posibilidad de un nivel inédito de inasistencia.
Muchos sectores podrán alegar por el lado de las campañas low cost y la
evolución en las formas de atraer al electorado; sin embargo, el asunto parece
estar explicado más por el lado de la oferta antes que en la demanda.
Los principales
teóricos de la consultoría, como son Jaime Durán Barba y Antonio Gutiérrez-Rubí
coinciden en el señalamiento que en los días que corren vale más un “me gusta”,
que un simpatizante concurriendo a un acto político. Es decir, el encargado de
la tormenta de ideas conchabado en el ala larretista y el comandante de campaña
de Sergio Massa, acuerdan en torno a esto que en sociología se denominan “contactos
en frío”.
Este cúmulo de ideas,
operacionalizado conceptualmente en trípticos provenientes de la zona rioplatense
se hicieron con resultados entre curiosos y desopilantes. En la mayoría de los
casos, prescindiendo de las particularidades del escenario político gaucho,
como también de las virtudes o el relieve desventajoso del precandidato/a.
Pero lo
principal fue que las opciones políticas con mayor poder de difusión (4 alternativas
por pera para JxC y UxP) no cuentan con un mensaje con capacidad de entusiasmar
al millón y pico de electores gauchos. En tanto, la izquierda se diversifica en
una cuatrifecta de variantes que pueden resultar de cierto atractivo, aunque
están aquejadas por el inconveniente para su difusión.
El déficit en
la épica del mensaje centralizado en JxC y UxP descansa en causas coyunturales,
mientras el primer cuatrimestre del año próximo pareciera una alusión de
ciencia ficción. El pago al FMI con yuanes
y fondos de la CAF, el próximo informe del INDEC sobre inflación, la
depreciación semanal en el poder de compra de los salarios y la cotización
diaria del dólar blue, entre los asuntos principales de desvelos cortoplacistas.
A esto se suma
la réplica casi exacta del mapa electoral, o bien sus figuras, casi con los
mismos protagonistas de la contienda provincial celebrada apenas 82 días atrás.
Lo que deja un panorama, según el cual ni los emisores ni las ideas propaladas
prefiguran algo novedoso o susceptible de movilizar a la paisanada.
Habrá que medir
en nombramientos a cónyuges o demás familiares, recambio en vehículos
particulares o en inversiones inmobiliarias, con que el contexto post electoral
brinda canonjías a los precandidatos sparring. Lo que seguramente dejará el
escenario posterior al 13 de agosto por el lado de los aspirantes perdidosos. Y
debido a ser práctica recurrente, el común del electorado lo prevé y actúa en
consecuencia.
Para el caso de
los postulantes que resulten confirmados a continuar con la actividad
proselitista, rumbo al 22 de octubre, la pesca de “me gusta” posiblemente se
mantendrá. Como también la amenaza de una baja participación del electorado gaucho,
explicada en las diversas aristas de los postulantes, pero más que nada en lo
poco atractivo de los proyectos que le ofrecen a la sociedad.
Los cultores de
los nuevos mecanismos de seducción al votante seguramente se refugiarán en el
cuestionamiento a los hábitos vetustos de las campañas tradicionales y en la
evolución del arte-ciencia de actuar sobre la realidad política. En
contraposición, no debería desatenderse la afluencia de votantes y el contraste
con la franja de salteños que decida quedarse en el mazo. Menos si los
concurrentes a la cita electoral lo hacen por la obligatoriedad del sufragio,
pero más que nada por las penalidades en cuanto a dificultades tributarias y/o aduaneras
que acarrea.
Este año se
conmemoran los 40 años del retorno de la Democracia en nuestro país. A partir
del 13 de agosto, se comprobará si tan cerca o lejos los gobernantes de las
últimas cuatro décadas estuvieron de la proposición de este sistema electoral
como vehículo para comer, educar y sanar.
NdR, 4 de
agosto de 2023.