Los expertos en
decodificar los mensajes U habrán entendido hacia dónde va la línea directriz
pejotiana: ampliar el espectro partidario, hospitalidad hacia el saenzismo y
guiños hacia el albertismo. En la reunión de este viernes, el congreso
partidario realizado en San Antonio de los Cobres tuvo al titular del PJ, Juan
Manuel Urtubey, en la voz de mando para darle un golpe de timón al accionar
sectario que tuvo esta fuerza política.
En referencia a
estos caciques partidarios, JMU les cuestionó darse aires de guapeza que terminan
desbarrancando cuando van a elecciones y no consiguen sacar ni “el 1 %”, aunque
igual pretenden mantener puestos de trabajo pagos pero sin cumplimiento laboral
efectivo. A lo que comúnmente se denomina “ñoquis”.
Desde el 10 de
diciembre, vaticinó que "empieza una nueva etapa en Salta y en la
Argentina. En el país queda atrás el neoliberalismo, la especulación financiera
y la opresión de los humildes. En nuestra provincia tenemos que ayudar desde
nuestro lugar para que cada uno de los humildes puedan tener un mejor
pasar", razonó.
Igualmente y
signifique lo que signifique, planteó que “a nadie le va bien cuando le va mal
a un gobierno”. De todas maneras, convocó a construir un PJ en el que "todo el mundo pueda ser protagonista de
este futuro que todavía nos debemos”. En tal contexto, recordó que en
2007 a él mismo le tocó armar un frente electoral para competir por fuera de
las coordenadas partidarias.
Y desafió a los
dirigentes a que “apliquen el peronómetro, pierdo seguro", lo que
contrastó como un sinsentido frente a la realidad que indica que Salta “llega
hoy con más del 90% de los habitantes con agua potable, con más del 80% de
cloacas, con más de 20.000 viviendas, con más de 200 escuelas, con 8 hospitales
nuevos, con una Puna, con un Chaco Salteño, con un norte, con un sur, con un
valle con más dignidad", concluyó.
NdeR, 30 de
noviembre de 2019.