#Chispazosenbruselas
M.R.
La cumbre de la
CELAC y la Unión Europea dejó como saldo una diferencia explícita en cuanto a posicionamientos
de este lado del Atlántico, en particular con la distinción de Chile por aparte
del resto del bloque centro y sudamericano. Esto dejó un cruce de
pronunciamientos de Luiz Inacio “Lula” Da Silva y su homólogo chileno, Gabriel
Boric, acerca de un alineamiento con el Viejo Continente y las posturas de la
OTAN y Estados Unidos.
El mandatario
brasileño evaluó que el trasandino evidenció “un poco más de ansiedad que los
demás” y atribuyó esta carencia de temple a su condición de debutante en este
tipo de cumbres con países de la Eurozona. Con esto replicó a Boric, quien había
exhortado por una condena de naciones latinoamericanas a la incursión rusa en
Ucrania, pese a una advertencia previa por parte del presidente colombiano
Gustavo Petro.
Más allá del
intento de Lula por atenuar la homilía del Jefe de Estado chileno, subyace el
intento por eludir el alineamiento continental -de Latinoamérica- con Washington
DC, cuya influencia es casi ineludible entre los países europeos y se traduce
en la OTAN. Se sabe que en pocos días más, Lula participará del encuentro del
grupo integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. De manera tal que
un giro como el pretendido por Boric contra el gobierno de Moscú pondría
obstáculos en la mencionada ronda de los BRICS.
En esta ronda,
a celebrarse del 22 al 24 de agosto próximo en Johanesburgo el bloque económico adelantó
que podría avanzar en la definición de una moneda regional para el intercambio
comercial entre países socios. Esta divisa sería una combinación entre el yuan,
pero con respaldo en oro, lo que convertiría en amenaza más palpable al proceso
de desdolarización global.
De manera tal
que el exhorto de Boric no puede desligarse del escenario internacional
venidero, pese a que en el encuentro realizado hasta este miércoles en Bruselas
(Bélgica) no contó con la participación estadounidense. O tal vez,
precisamente, por ello mismo.
La presión estadounidense
contra Rusia va cobrando cada vez mayor volumen, tras la suma de naciones vecinas a la OTAN, como Suecia y Finlandia,
mientras Ucrania queda en carpeta a futuro. Por ello, los países no enlistados
con la administración estadounidense no consintieron dar un pronunciamiento
unánime en la declaración final de la cumbre CELAC-UE.
Gustavo Petro,
incluso, se expresó en contra de la insistencia de mandatarios europeos al
introducir un tema “ajeno” a sus pares latinoamericanos y del Caribe. El Jefe
de Estado colombiano cuestionó que “la UE se ha centrado básicamente en un tema
que era su interés fundamental, que es ajeno para nosotros: la guerra de
Ucrania; de alguna manera mostrar la construcción de un bloque en el mundo,
América Latina y Unión Europea alrededor de (Volodimir) Zelenski y del apoyo a
una estrategia política, económica y militar” no compartida desde CELAC, dijo
en referencia a la posición de la OTAN.
Petro
contextualizó que en la Unión Europea se da “una derechización que no es
artificial”, en línea con “la derechización de sus propias sociedades, que
tienen mucho que perder en el mundo contemporáneo”. Además, advirtió que la
ciudadanía de estas naciones “tiene muchísimo que perder y tiene miedos. Y los
miedos generan las extremas derechas, es el miedo lo que construye […] la
extrema derecha, el nazismo, el fascismo, si queremos ponerlo en términos del
pasado", refirió. Y disparó que el ingreso a este bloque de países de la
ex Unión Soviética “indudablemente ha marcado más este rumbo” hacia la ultra
derecha.
NdR, 19 de julio
de 2023.