Madre de toda batalla y la de tío vago

La vuelta de llave en torno al flamante gasoducto, macrismo versus kirchnerismo e incluso una breve retrospectiva por nuestro suelo gaucho. Hasta la genealogía para ejemplificar un embuste es lo que se metió en campaña. Y la confrontación de planteos, motor de toda campaña que se precie de tal, igualmente se hizo presente.
Hace 3 años SEMANA POLITICA


#Gasmacanasymaquetas

Las declaraciones cruzadas entre el macrismo y el kirchnerismo, centradas en el flamante gasoducto Presidente Néstor Kirchner y la política energética, parecen no detenerse. Es de suponer que entre las inversiones y logros que intenta adjudicarse cada sector no se excluya la planta reguladora en Coronel Cornejo por el sólo hecho de la denuncia del periodista Santiago Cúneo que, en realidad tal obra no era más que una maqueta. 

Al fin y al cabo, obras son amores y aquel romance nos costó a los salteños una importante porción del Fondo de Reparación Histórica (o Reaparición Histriónica, como lo rebautizamos desde NdR) y si cabe decirlo los periscopios de aquella estación habían quedado bastante bien en la foto oficial de época. 

Algo similar al affaire Cúneo-Urtubey fue lo que intentó el ex Jefe de Estado, Mauricio Macri, en referencia al gasoducto inaugurado el domingo último en Salliqueló. Según su remembranza, la obra ya había tenido gran parte de los avances hasta quedar no más que apretar el botón y encenderla, cuando él dejó el Ejecutivo nacional en 2019.

Desde antes del corte de cinta y la vuelta a la manivela, el ministro y precandidato presidencial Sergio Massa, había denominado al antecesor del actual mandatario nacional como “el tío vago”, dada su predisposición a timbearse la guita de la familia. En sentido figurado lo de la fortuna familiar, a fin de referirse a los u$s 45.000 millones concedidos por el FMI al gobierno anterior y que nadie sabe decir dónde fueron a parar. Lo más seguro es que al gasoducto Kirchner no fueron. 

En cambio, la cuestión literal sobre lo familiar fue introducido por la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien le pidió a Macri cesar con aquellos embustes que lo habían hecho objetivo de la reprimenda materna. En efecto, Alicia Blanco Villegas, contó a la revista “Noticias” que “le he llegado a pegar por mentir”, rememoró en febrero de 2019.  

Ante lo que Macri instó a que no metan a su madre en medio de la discusión política. Pero terminó por lanzar el interrogante acerca de la construcción del gasoducto: “Para qué iba a hacerlo si nos había dejado sin gas para transportar?”, admitió para luego cuasi desmentirse al apuntar que su gestión multiplicó “por cinco la actividad de Vaca Muerta”. Con lo cual, sí, de acuerdo a tal punto de partida era necesario el gasoducto que afirmaba innecesario unos párrafos antes.

Aún así, innecesario y todo Mauricio Macri aseguró este lunes en Twitter que su gobierno dejó listo para que algún sucesor sólo tuviera que “apretar el botón”. Una progresión extraña en alguien a quien nadie podría acusar de generosidad con algún prójimo, ni en materia de finanzas, tampoco en política.    

Lo cierto es que la suba al ring del ex mandatario y líder espiritual del Pro, enfrentado a la titular actual del Senado nacional es como una meta que demandaba cumplir la coalición Unión por la Patria. Un acierto del asesor catalán Antoni Gutiérrez-Rubí (hoy con Sergio Massa, antes con CFK), quien contrastó en esta experiencia no controlada aquello de gestionar las emociones en política, de lo cual versa su último libro.

NdR, 11 de julio de 2023. 

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