#Visitantespiquetesexcusas
F,P.
La banda de los
surfers retratada en la película “Point Break” (1991, Kathryn Bigelow) o
cualquier tipo de adictos a la adrenalina pueden tener su locación predilecta
para el verdadero turismo de aventura. En la vecina provincia de Jujuy, el
oficialismo asegura estar convencido que los zarandeos sociales de los últimos
días no se deben a los desganados mendrugos de la retribución a empleados
estatales o a la contrarreforma constitucional. Para nada: se explican por el
arribo de “turismo piquetero”.
En la
extravagante psiquis del oficialismo jujeño, son decenas de enviados desde
Buenos Aires que en las semanas pasadas llegaron hasta San Salvador, Purmamarca,
Libertador, La Quiaca y San Pedro. En su abominable entretejido con los lugareños,
lograron convencerlos que $ 35 mil al mes no son gran cosa como remuneración, que
avanza la legislación represiva y que todo este retroceso -incluso hacia épocas
previas a la organización nacional a partir de 1853- obedece a la codicia
generada por el litio.
Esta mefistofélica
conspiración fue ornamentada con la llegada a este distrito norteño del
Secretario de Derechos Humanos de la nación, Horacio Pietragalla (dirigentes de
CTERA arribarán en las próximas horas). El funcionario llegó el domingo último
a San Salvador, tras los pronunciamientos que repudiaron la represión policíaca
a manifestantes -emitidas por Gabriel Katopodis, ministro de Obras Públicas, y
Agustín Rossi, jefe de Gabinete- ante el recelo y la sorpresa del gobierno
provincial.
El líder,
Gerardo Morales, descerrajó en su cuenta de Twitter por esta intromisión desde
Casa Rosada y contrastó los motivos por los cuáles los funcionarios no fueron a
Chaco, antes que preocuparse por la situación institucional jujeña. Más que un
puñado de vecinos apresados o que aún no aparecen, recelan de la
intencionalidad que porta Pietragalla, tal vez interesado realmente en el
litio.
Pero el recurso
energético del futuro es solamente de los jujeños, afirman en la mesa chica de
Morales (contador nacido en Salta y rodeado de paisanos de su terruño como
asesores) advirtiendo que el resto del país debería mantener lejos su hocico.
Tal como lo dijo su casi cantado cabeza en la fórmula que lo tendrá probablemente
como Vice: Horacio Rodríguez Larreta, en su visita a Salta del sábado último, afirmó
que el litio es de las provincias. Claro que hay muchas provincias -está la de
Buenos Aires, por ejemplo- y en campaña se dicen varias cosas que luego pasan a
la papelera de reciclaje.
Por lo pronto,
el eventual aspirante Vicepresidencial le apuntó al gobierno nacional por
solventar a los comunistas levantiscos que vienen asolando con movilizaciones
en los cuatro puntos cardinales. El mandatario provincial está seguro que son
agitadores -calcado a lo pretextado por su homólogo salteño- frente a lo cual posiblemente
le bastaría levantar un dedo y movilizar a unas 170.000 o al menos unas 70.000
que dijeron haber votado al oficialismo jujeño, el pasado 7 de mayo.
Tal vez esta
opción de sacar su gente a las calles lograría desairar a los levantiscos que
andan alborotando las calles capitalinas, sanpedreñas y purmamarqueñas. En
tanto, se extiende la “blaquierización” a toda la provincia [NdR: término
acuñado por Amado Boudou, protagonista de una memorable paliza dialéctica a Morales,
en 2010] y el viento del oro blanco a todo lo que da, llevándose a su paso todo
lo que dificulta su progresión.
El prodigioso
mérito al que aspira todo Vicepresidenciable es la condición de un recto
oficial de tránsito. Una destacable virtud que Morales supo cultivar desde
fines de 2015, imponiendo mano dura a todo el que osare anteponerse al flujo
vehicular citadino y suburbano. No sea cuestión que moleste a los ómnibus
turísticos o a los camiones de las mineras.
Pero lo que el
intrépido contador-gobernador no esperaba es la variación de visitantes
arribados, no con la misión de sacarse fotos en quebradas y cerros, sino en
transmitir la convicción de protagonizar piquetes. Y si bien no será mucha, lo
que sobra en la administración Morales es imaginación. Una cuestión distinta es
el análisis cualitativo de tales resultados.
Crédito
fotográfico: Jujuydice.
NdR, 19 de
junio de 2023.