Por: Federico
Pérez (*).
Los aires de
reforma constitucional provincial que aventó el saenzismo, en algún momento de
su aún no iniciada gestión, han alentado a nuestros constitucionalistas más
osados. Uno de ellos, el titular de la Auditoría General de la Provincia,
Gustavo Ferraris, aventuró temario que debería incluir tal convocatoria.
Idéntica a la realizada en plena campaña electoral 2007 por el entonces
candidato Juan Manuel Urtubey.
Cuántos sueños
y anhelos suelen airearse al comenzar estos tiempos de juventud ciudadana,
cuando acompañan el inicio de una etapa! Cuánta inocencia! Este jueves, en el
programa televisivo “Cara a Cara”, del canal Somos Salta, Ferraris pontificó
sobre la revisión de nuestra Carta Magna provincial e indicó que habría que
restringir los períodos de reelección en cargos “políticos”. No así en los de
la justicia, los que deberían ser eternos.
Si todavía no
lo advirtieron, todos los salteños deberían saber que la caída al pozo en
nuestro bienestar se lo debemos a esos dirigentes codiciosos y a su pretensión
de perpetuarse por 10 o 15 años. Nada que ver ese 1 % de terratenientes que
tiene el monopolio de la mitad de la superficie cultivable que cuenta Salta! Tampoco
los miles de barriles de petróleo que exporta con licencia vencida alguna
petrolera china! Ni las moneditas que abonan las mineras que extraen litio en
nuestra Puna!
Dónde nos ha
llevado la codicia de estos personajes! En sentido opuesto, nadie desconoce que
el ejercicio del Derecho es un vector que proyecta virtud pura! Si hubiera
instrumento para medirlo, se podría comprobar fácilmente que el conocimiento de
las leyes y normas forma sujetos sin mácula! Ciudadanos pulcros y sin polvo
bajo sus uñas!
Entonces,
nuestros padres del Derecho local deberían incursionar en este proceso de
quindimilización. Una Corte de Justicia que únicamente rinda cuentas a la luz
eterna, la misma que la alumbró. Nada más podría pedir el ciudadano!
(*) NdeR, 22 de
noviembre de 2019.