#Loquefalta
Por: Leonardo
Juárez (*).
Una
aproximación a los 200 años de historia
nacional, muestra por una parte el carácter, rentívoro , subordinado y atrasado
de las burguesías que ejercieron como clase dominante en nuestro país, es decir
que antes y hoy, su carácter colonial y dependiente las condeno a ser parte de
un ciclo burgués en que no revolucionan en sentido progresista
el orden social, pero junto con esto es muy importante señalar asimismo que las
clases trabajadoras no ha logrado aún constituirse en el sujeto que lleve a
cabo el relevo histórico.
En esta tensión
trágica nos encontramos hoy con una lumpen burguesía que entrega los resortes
claves de la economía a empresas trasnacionales, como es el caso del negocio
agroalimentario en donde la cerealeras
multinacionales encabezadas por Cargill, manejan lo fundamental del mismo; es
imprescindible poner a la orden del día una nueva discusión sobre la
recuperación de YPF, de la total producción , refinamiento y comercialización
del petróleo y el gas , hoy casi en un 60% en manos de multinacionales, la
minería y los ferrocarriles ,como así también el sistema financiero, para
mencionar los ejes centrales que hacen a la independencia y soberanía de un
país.
Autonomía
Energética, Soberanía Alimentaría, Reforma del sistema financiero, son componentes
estratégicos de un programa de liberación nacional y social, que pueda hacer
efectiva una democracia política, una democracia social, fundando las bases
para el combate por la justicia social, entendida como el cambio en las
relaciones de producción y en las formas de propiedad.
La construcción
de un Nuevo Bloque Histórico popular exige, recuperar para nuestro pueblo elementos históricos constitutivos de ese
proceso, de una fuerza política que
asuma este programa, que se construya y articule en torno al mismo, son jalones
necesarios si queremos alcanzar la
definitiva independencia; el socialismo y aportar realmente a la lucha
continental y mundial
Concluyo diciendo, aunque parezca una tautología, que la historia
oficial es la de los vencedores, la de quienes lo hicieron en el terreno de lo
real y luego lo volvieron hacer en el terreno discursivo, ( dimensión
simbólica), imprimiéndole así su
“sentido” al discurso histórico, (son los vencedores los que hacen nuestros
balances y lo pasan en limpio) los que pensaron a la historia nacional como su
“Destino Manifiesto”, despojando al proceso histórico de contradicciones, para
hacer de él una “novela rosa”. Los vencidos tenemos la impostergable tarea de
criticarla, de pensar las derrotas y las victorias dialécticamente,
y en esta inteligencia señalar que el escenario político actual no es una
realidad lograda, sino un proceso en curso, que la historia esta abierta; que
cualquier posibilidad de emancipación, implicará, además de la lucha política,
una lucha por el “sentido”, y que cualquier intento de replantear el o los
sentidos de la historia, es también, definitivamente una lucha política.
(*) Profesor de
Historia Económica.
NdR, 25 de mayo
de 2023.