Corredor 8: una película repetida

La colocación de cámaras en los colectivos del transporte urbano tropezó, con un estruendoso porrazo, el lunes último en el microcentro. A un colectivo de la empresa Ahynarca SA corredor 8, se le salieron dos ruedas traseras y estuvo a poco de estelarizar un incidente más grave. Lo que realimenta demandas de usuarios por falencias en las unidades de transporte, tanto en higiene como en seguridad a dicha empresa
Hace 3 años SOCIEDAD

#Unadepeliculaenelcentrosalteño

No resulta muy claro la funcionalidad de la instalación de cámaras dentro de los colectivos urbanos, pero lo más seguro es que la acción se encuentra totalmente garantizada a la luz del recorrido nocturno. Al menos, en el caso de los vehículos que todavía prestan el servicio en el corredor 8, en vistas que el pasado lunes por la noche uno de estos coches protagonizó un incidente vial en avenida San Martín, entre Pellegrini y Jujuy.

Los testimonios recogidos por NdR precisaron que el interno 831 de la empresa Ahynarca,  dirigida por el ya declarado judicialmente usurpador y ex empleado administrativo de la firma Walter Pérez, por muy poco, no protagonizó un episodio que pudo ser trágico. Se le salieron dos ruedas traseras, frente a un hotel promocionado en el sitio Tripadvisor a $ 15 mil y pico (la habitación single) por noche, con desayuno, restó y azotea con vista a la ciudad.

Este reciente episodio de las ruedas dislocadas, casi sin el dibujo y la rugosidad característica de los neumáticos que van  delatando la intensidad y el tiempo de uso, atestiguan la mencionada situación. El lunes a primera hora, la empresa estatal SAETA difundió la colocación de cámaras en una treintena de colectivos, pero el monitoreo por seguridad de pasajeros y choferes sugiere atención más urgente sobre lo básico. Como, por ejemplo, los neumáticos y el apto técnico de los colectivos. 

En vísperas de una populosa manifestación de organizaciones barriales, el latir del tráfico urbano se vio alterado el lunes 13 por este siniestro estelarizado por el vehículo de la empresa Ahynarca. En un episodio de  tuercas flojas y las gomas lisas, que denotan una total despreocupación por la vida y bienes de transportados y terceros, se agrega a reclamos de usuarios por la falta de higiene en los vehículos falta de frecuencia e incumplimiento de horarios  de este mismo corredor, demanda proveniente principalmente de la región sur de nuestra capital, tal como lo demuestra

En plan de poner en perspectiva el servicio, a lo mejor resultaría conveniente que SANATEA o SAETA hicieran una aproximación por calle Radio Nacional 4223, en barrio Intersindical. Allí funcionan los talleres de Ahynarca, a ritmo distendido y con los surtidores hospitalarios para profesionales de la arquitectura y los del Derecho -vinculados al “presidente”-; pero no tanto en el de los colectivos a cargo del servicio de transporte masivo urbano. Muchos de estos coches suelen quedarse sin combustible durante el recorrido, según comentarios, que se encuentran investigados por este medio, falla operativa que remite, además de la falta de inversión, a que los talleres son manejados por el hijo menor de Walter Pérez, quien sabe tanto de mecánica como de física cuántica

La actual directiva empresaria tiene en carpeta una controversia cinematográfica por la titularidad que aguarda turno y juzgado en el ámbito jurisdiccional [NdR: Ver artìculo]. Un frente tempestuoso que entre su público interno -choferes, talleristas y administrativos- suele tranquilizar con alguna invocación por contar con cierto favoritismo en las oficinas de otro directorio: el ubicado en calle Pellegrini 897. A pocas cuadras del siniestro vial del lunes pasado, cabe preguntarse, cuanto le cuesta a la comunidad, una amistad personal? Y así completan la triple secuencia: Luz, cámara, acción!

NdR, 15 de marzo de 2023. 


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