#Niñodelanoche
#Pricefuehollywood
Colaborador
de Orson Welles, formado en lo mejor de las letras y el arte dramático,
intérprete con el más fuerte énfasis en proyectos poco prometedores en lo
financiero, ha llegado la hora de ponderar a Vincent Price. El recordado actor
estadounidense quien, durante los año 60 se unió al realizador Rober Corman
para –juntos- desgranar para el cine gran parte de la obra del escritor Edgar
Allan Poe.
Ciertamente,
Price venía para ese entonces con un importante envión académico. Desde años
mozos en la Escuela Estatal de Día de su natal Saint Louis (Missouri), luego en
la Uni de Yale en las clases de historia del arte y bellas artes, después en el
Instituto Curtauld (Londres). Hasta que a mediados de los 30 se unió a Welles
en la compañía Mercury Theatre, fundada por el actor y director británico en
suelo neoyorkino.
Por aquella
misma época, el virtuoso Vincent igualmente incursionó en el radioteatro al
participar en la pastilla “There´s always Juliet”. Su amiga, Helen Hayes, le
había aconsejado que a sus veinte y pico resultaría un buen entrenamiento hacer
teatro, antes de volcarse al cine. A lo mejor, por esta recomendación, su debut
en las pantallas se concretaría recién en “Service de luxe”, de 1938. Eso fue a
sus 27 años.
Al año
siguiente, Price consiguió un papel junto a Boris Karloff en “Tower of London”.
En el 40 interpretó a Joseph Smith –autor del Libro del Mormón- en el film
Brigham Young, seguida de “The invisible man returns”. Al parecer, se le daban
bien los papeles de villanos o roles de personajes oscuros. Con todo, se rodeó
de figuras como Gene Tierney, Ava Gardner, Robert Taylor y Charles
Laughton.
Incluso,
entre el 45 y el 51 logró el papel de Simon Templar en la serie televisiva El
Santo. Si bien en la década del 50 incursionó con mayor vigor por sus
actuaciones en filmes de terror: Casa de cera, La Mosca o Casa en la Colina
Haunted. Una suerte de digresión fueron sus papeles en películas tales como el
melodrama “Serenade”, junto a Joan Fontaine, Sara Montiel y Mario Lanza; o bien
en la superproducción “Los diez mandamientos”.
La cuestión
se acomodó un poco en los 60 cuando se transformó en compinche del director
Roger Corman, quien cultivaba como Vincent, esa propensión a querer rescatar
algo de arte para el celuloide. Una declaración de objetivos que no era muy del
agrado de los productores hollywoodenses, por lo que igualmente incursionaron
en la obra de Poe.
Así, luego
Price explicaría que el traslado a las pantallas de cada cuento ideado por el
genial y atormentado vecino de Baltimore [NdR; donde el escritor transcurrió
sus días finales], en realidad contenía una alta dosis de parodia. Sin importar
que se catalogase como Cine Clase B, Corman y Price realizaron “La caída de la
casa Usher”, “El pozo y el péndulo”, “Cuentos de terror”, “El cuervo”, “La
máscara de la muerte roja”, y “La tumba de Ligeia”.
En esta
empresa con poco para esperanzarse, en materia de retribución para su cuenta
bancaria, el actor confesaría tiempo después que las narraciones de Poe lo habían
cautivado “desde el momento en que las leí cuando era un niño”. Ciertamente,
esta faceta de hacer lo que se le cantaba sería un escudo en toda su carrera,
aún cuando la paga no fuese del todo acorde a su talento.
Su voz grave
le daba a cualquier relato el tono imprescindible y un cierto halo de misterio.
Por ello, fue reclutado para una reseña de obras del Museo del Prado (Madrid) y
en el disco del rockero Alice Cooper “Welcome to my nightmare”. En el medio, se
consagró en papeles en filmes como “El abominable doctor Phibes”, “Doctor
Phibes vuelve a resurgir” y “Teatro de sangre”.
En 1982, el
director Tim Burton admitió que Price había sido una inspiración en su carrera
y por ello le dedicó el cortometraje de animación “Vincent”. Aquel fue un año
prolífico: Quincy Jones lo convocó para poner su voz en la canción y el video
clip “Thriller” de Michael Jackson. Después, participó en innumerables filmes
como “El joven manos de tijera” y programas de televisión. Un certificado del
registro civil asegura que Price falleció en 1993. Aunque bien puede ser que
sólo se haya esfumado en medio de un día de brumas.
NdR, 19 de
enero de 2023.