#Certamenteromanos
#Quebradosenelsilencio
M.R.
La atención
focalizada en la ciudad más populosa del territorio santafesino, además de la
bandera, Belgrano y el capitán albiceleste, está puesta en sus músicos. Uno de
los personajes más talentosos y paradójicamente menos conocidos es Fabián
Llonch, fundador de Graffitti, Certamente Roma y hoy dedicado al diseño
arquitectónico.
Hacia fines
de 1986, Llonch aún se desempeñaba como bajista y arreglador de Fito Páez en el
álbum que posiblemente lo posicionaría artísticamente como uno de los
ineludibles del rock nacional, “Ciudad de pobres corazones”. Aunque en paralelo
ya pensaba en armar su grupo, lo cual concretaría con Graffitti y luego con
Certamente Roma, dos agrupaciones luego espolvoreadas con algo de olvido por la
hiperinflación y la debacle hiperinflacionaria.
En 1987, el
músico dejaba Graffitti [NdR: en épocas del auspicioso debut que fue “Exhibición
condicionada”] y formaba Certamente Roma para registrar “Después de la guerra”,
el cual sería su único disco. Para este proyecto, Llonch se unió a Carlos
Vandera (guitarra y voz), Abraham Maskivker (teclados), Guillermo Saer (batería)
y Luis Fuster (guitarra).
Sus allegados
sugieren que el músico –hoy exitoso arquitecto en la escena neoyorkina-
acarreaba notable embole hacia las compañías discográficas, lo que le daría la
razón al retardar la promoción a sus creaciones. Principalmente, en el hit “Quebrados
en el silencio” que destellaría en la edición 1988 del Chateau Rock, evento
organizado por el periodista salteño
Mario Luna, auténtico prócer del rock arg.
Una reseña de
aquellos años, publicada en el diario “La Capital” recuerda que esos 9 temas de
CR “tienen la solidez pop rock que los hizo famosos al menos por un tiempo”.
Junto a los efímeros hits “Quebrados en el Silencio” y “Será tan sólo una vez”,
el grupo deja entrever sus raíces con algo de funk, pop rock ochentoso y
melodías portuarias. Un trabajo publicado por WEA, firma que se retrajo al
presagiar la debacle económica en que desembocaría la economía criolla hacia
88´/89´.
Con el
tiempo, Llonch decidiría establecerse en la Gran Manzana y progresar como
diseñador (junto a su esposa, Gisela Vidallé). Tal vez, en aquel entonces el
hartazgo con las discográficas en retrospectiva le daría la razón. Y hasta es
posible que hoy también, al evaluar el comportamiento de las empresas en
formato digital en su actual propensión a promover ritmos saltimbanquis y
fonética de aspirante a ciudadano estadounidense no nativo.
El ex
bajista, hoy dedicado a la arquitectura, luego dejaría en manos de Vandera,
Maskivker, Seer y Fuster los efluvios de Certamente. En tanto, Páez lo mencionó
para un eventual proyecto de reeditar “Ciudad de Pobres Corazones”, lo que
posiblemente concrete cuando se extingan los ventarrones de amores post amores.
Por supuesto:
escuchamos Certamente Roma en NdR Radio Vintage.
Foto: Llonch al medio, entre Luis Alberto Spinetta y Fabián Gallardo.
NdR, 18 de
diciembre de 2022.