#Cazadorcazado
#Quinientasbotellas
Mientras gran
parte de los medios de prensa siguen intentando desentramar lo que proyectó el
acto en la UOM de Pilar, este sábado la Aduana interceptó e incautó casi 500
botellas de Jägermeister en la capital de Misiones. De acuerdo al cálculo
preliminar hecho por el organismo, el cargamento podría ser valuado en no menos
de $ 2,5 millones.
De acuerdo al
informe recogido por la agencia N. A. la mercadería de origen extranjero fue
detectada sin el aval legal para ingresar al país. Al registrar un depósito de
encomiendas, los agentes aduaneros se encontraron con 486 botellas del afamado elixir
logrado en herbarios germanos.
El
Jägermeister (guardián de caza o guardabosques, según la traducción del alemán)
es licor muy bien tenido en cuenta en diversas partes del globo terráqueo, en
base a las 56 hierbas diferentes que prestan el néctar esencial en torno al
cual se completa el proceso para su ulterior destilado. Además, está recubierto
de una mistificación por haber sido su consumo popularizado en Alemania hacia
el año 1935, lo que seguramente deleitará a los detractores más rabiosos del
oficialismo criollo.
La confusa
decodificación del brebaje desmoronador se encuentra potenciada por la cruz
sobre un ciervo, la que en realidad no remite a la simbología del III Reichi,
sino a la de San Huberto (un obispo germano que era un reconocido cazador de
cervatillos). Mientras, su hechura es realizada a partir de especias y raíces
orientales, regaliz, jengibre, anís, bayas de eneldo y algunas otras sobre la
que sus fabricantes mantienen estricta reserva.
La producción
de Jägermeister, realizada en la región de Baja Sajonia (Alemania), lleva un
par de años entre el tiempo estacionado en toneles de roble y luego su
encarrilamiento hacia cada botella.
NdR, 5 de
noviembre de 2022.