Instrucciones para álbum perfecto

El año de lanzamiento debe haber sido un vendaval de buenas canciones, lo que posiblemente haya opacado algo de atención sobre “Back for the atttack”. El cuarto disco del grupo Dokken, bastante cercano a la perfección. Una celebración musical que pasa a ser reseñada en las próximas líneas.
Hace 3 años F11 DEL ARCÓN

#Dokkenelcuarto #Denuevoalataque

M.R.

No las dio el violero George Lynch, ya que es parte en la cuestión. Pero el músico se limitó este 2 de noviembre a recordar aquel día del año 1987, cuando el conjunto Dokken editaba “Back for the attack”, el album molde al que nos referiremos.

Tal vez, la reseña debería indicar lo siguiente: 1) Grupo rockero a punto de conquistar los principales mercados de todo el mundo; 2) Cantante de voz cristalina, inusual para el estilo; 3) Guitarrista con talento para derramar, admirado por Eddie Van Halen; 4) Convocatoria de director de cine para escoger un tema para banda de sonido; 5) Compañía discográfica con inclinación a promocionar a otros grupos de su portfolio; 6) Asuntos pendientes entre el cantante y el guitarrista.

Es probable que varios de estos ingredientes, mezclados, diesen como resultado un disco empardado a la perfección. De manera tal, corría el año 1987 cuando varios conjuntos de hard rock editaban discos casi carentes de puntos flojos [NdR: Whitesnake, Deff Leppard, como reseñamos el pasado 31 de octubre] y hacia este embudo iban los muchachos, quienes nunca la habían tenido nada fácil. 

Pero tenían una docena de canciones en las que confiaban, y objetivamente no estaban errados en hacerlo, para la grabación que se desarrollaría en el otoño de 1987 (para el hemisferio norte) y debería estar a la venta antes del invierno. Fue así que los muchachos fueron con un arsenal de buenos temas, casi todos por encima del 8 en calificación, como podríamos citar: “Standing in the shadows”, “So Many Tears”, “Stop fighting love”, “Slepless night”, “Night by night”, “Lost behind the Wall” y “Cry of the gipsy”, entre los no tan conocidos. 

Mientras, “Kiss of death”, “Heaven sent”, “Burning like a flame” y el instrumental “Mr Scary”, igualmente integraban la lista de temas o setlist. Además, el trabajo discográfico incluía “Dream warriors”, pista que había sido anticipada unos meses antes, pues integraba la banda de sonido de la peli “Pesadilla en la calle Elm III” –protagonizada por Patricia Arquette- y ratificaba el notable desempeño vocal de Don Dokken. Casi todos los temas, compuestos por George Lynch, Don, y el bajista Jeff Pilson, aunque algunos también rubricaba el batero Mick Brown.

Los reporteros especializados conjeturaron que el cronograma dispuesto por Elektra, el sello discográfico con el cual tenían contrato, al privilegiar la promoción de otros conjuntos terminó por incrementar los refunfuñares entre Don y George Lynch. De modo tal, habría luego solamente tiempo para unas actuaciones en Estados Unidos y una gira por Japón (cuyas actuaciones quedarían registradas en el disco en vivo “Beast from the East”). Luego vendría el comunicado oficial poniendo fin al grupo, tal como se lo conocía hasta ese momento.

El grupo tenía por esos años fama -bien ganada- de asumir cierta rebeldía cuando se intentaba encasillar su propuesta artística con “la movida californiana”. En realidad, sus primeros pasos los dieron en Europa (allí grabaron el primer EP “Back in the strets”), donde Don conoció a los Scorpions, quienes lo reclutaron para sustituir a Klaus Meine –debido a problemas en sus cuerdas vocales- en las sesiones de “Blackout”.

En su regreso a Estados Unidos, donde harían base, lo hacían casi en condición de visitante. De manera que “Back for the attack” sería su cuarto álbum. A lo mejor, para refutar la cábala aquella de la tercera como la victoriosa.

Escuchá a Dokken en NdR Radio Vintage. 

NdR, 2 de noviembre de 2022.