#Debateactualidad
#ArtemioVsBorenzstein
El cántico
infantil sobre el millón de amigos y nedflanderismos aledaños, ya es asunto del
pasado para la derecha criolla que ahora va por una versión más virulenta. Esto
quedó expresado, entre otras ponderaciones, en el alegato del escritor
Alejandro Borensztein sobre una nación idílica hasta 2003.
Si bien en la
historia contemporánea se registraron acontecimientos que escasamente remiten a
una situación de armonía, como el asesinato de Enzo Bordavehere (1935) en plena
sesión del Senado nacional o la balacera contra Hipólito Yrigoyen (1929) u
otros más sangrientos, el hijo de Tato Bores decidió que mejor que hacer es
reducir y la emprendió contra el kirchnerismo.
Según este peculiar
recorte de la historia, hasta el arribo al poder de Néstor Kirchner y Cristina
Fernández de Kirchner, la “Argentina no estaba en confrontación”. Claro que
tres décadas antes, en junio de 1973, una feroz balacera desde los palcos
disolvió una de las manifestaciones más grandes del anecdotario político,
cuando ultras del peruquismo y de los servicios de inteligencia definieron cómo
debía hacerse el regreso de Perón a la Argentina. O ya con los herederos
formales en reemplazo del fallecido líder al frente del poder formal, a partir
del 24 de marzo de 1976.
En la arena
de la discusión política, el sociólogo Artemio López rememoró que “Néstor y
Cristina Kirchner interrumpen 25 años de neoliberalismo donde, previo asesinato
de 30.000” personas. En dicho lapso temporal, “la pobreza pasa de 6% a 54%,
entre 1976 y 2002. Así, tras la dictadura, ´confrontación´ de intereses de
clase y modelos de país antagónicos, efectivamente, ya no había”.
El director
de la consultora Equis comparó esta conjetura de Borenzstein con la realizada
por el propio Jorge Rafael Videla, a mediados de los años 70. “El genocida y el
escritor no mienten. Pero el escritor, más ´sofisticado´ y simpaticón, digamos,
omite y resignifica”, advirtió en su refutación. Por ello, López puntualizó que
“llama ´Argentina´ al país sometido a los risibles privilegios de los sectores
dominantes. Es habitual, nada que sorprenda a nadie”.
En este
plano, Artemio recordó que “Marx decía hace siglos q si la burguesía luchaba
por el poder las leyes eran ´históricas´”, sin embargo “cuando lo tomaba ya
eran ´naturales´”. Mientras, “sobre el escritor, Marx decía: ´En el terreno
llano, los montones de piedra parecen cerros. Mídase la chatura de nuestra
burguesía actual por el calibre de sus ´grandes ingenios´".
Esta nueva
invención, respecto a que los perjudicados en el reparto de la torta de
ingresos se declaren satisfechos no es nueva. Tiene casi dos siglos, para
disgusto de los corazones de porcelana.
NdR, 12 de
octubre de 2022.