#EltercerodeZepp
#Acusticosyrockandroll
Este
miércoles se están cumpliendo 52 años de la publicación de un álbum revalorizado
con el transcurso del tiempo: el III de Led Zeppelin. Un 5 de octubre de 1970
el sello Atlantic Records lanzaba el trabajo de la gran banda británica, el
cual sucedía a los dos primeros LP que habían tenido un éxito inmenso.
En aquel
momento, el material del III de Page, Plant, Bonham y Jones desconcertó a los
seguidores del grupo por el perfil acústico impreso a muchas de las canciones. Específicamente,
“Gallows pole”, “Bron-Y-Aur-Stomp”, “Friends”, “Tangerine” o la bellísima “That´s
the way”, las que mostraban a los músicos en plena expresión de sus destrezas,
sin mayores aditamentos. Como los “unplugged” que se harían conocidos dos
décadas más tarde.
De todas
maneras, el III recibiría varios cascotazos por parte de la crítica
especializada en el mundo rocker. Por aquel entonces, los acusaban de seguir la
línea de Crosby, Stills, Nash & Young, aunque tal vez el parentesco podría
rastrearse más bien por el lado del compositor y cantante Nick Drake
(reivindicado recién hacia el año 2.000) que por esos años intentaba hacerse un
lugar en la escena musical inglesa.
La cuestión
se encendió cuando Jimmy Page y Robert Plant decidieron recluirse en la granja Headley,
principalmente con la intención de alejarse de los estruendos provenientes del
universo rocker y este aire campestre impregnó aquellas composiciones. El LP,
de todos modos, contenía algunas pistas con el muestrario de refucilos similar
al de los dos primeros trabajos: “Inmigrant song”, “Out on the tiles” o el
blues eléctrico llevado al extremo con el slide en “Hats off to Roy Harper”.
A los Zepp el
material de su tercer disco dejó satisfechos en lo artístico y de hecho el set
acústico pasó a integrar desde la salida del “Led Zeppelin III” algunas partes
de sus actuaciones, como la recordada en el Earl´s Court del 75 o la del
Madison en el 77. Excepto con la tapa y el arte de los sobres internos del
disco, realizados por el artista llamado Zacron, que a los ojos de Page había
ideado “un montón de tonterías, como mazorcas de maíz a modo de zeppelin y
cosas así”.
En un
principio, el disco no anduvo del todo bien en ventas, sin embargo con los
shows en vivo lograron otra vez la atención y el favor del público. En 2014, se
hizo una reedición con versiones remasterizadas con tres pistas adicionales y
diseño interior en las versiones en vinilo y CD especial para coleccionistas. Nada
mal para los muchachos británicos y su disco que está cumpliendo más de medio
siglo.
NdR, 5 de
octubre de 2022.