#Timeup
#Todosalacancha
M.R.
En diferentes
cenáculos de la política criolla coinciden en el planteo que la elasticidad
discursiva sobre los problemas profundos de nuestro país están llegando a un
límite. Incluso, la reunión que Alberto Fernández tenía programada para el
próximo martes -26 de julio- quedó en stand by, luego que su interlocutor Joe
Biden se contagiase de coronavirus.
De la cumbre
Fernández-Biden dependía la posibilidad de conversar con el mandatario
estadounidense acerca de un “waiver” (disculpa, perdón) al acuerdo firmado en
marzo pasado con el FMI. Un convenio prácticamente incumplible, como la mayoría
de los que pacta el organismo de crédito internacional, ya que incluye el éxodo
de casi todo el excedente que pudiese lograrse luego de un balance comercial
exitoso y contracción del mercado interno por vía de inflación alta.
En este
escenario, el sociólogo Artemio López evaluó los aprestos en los segmentos de
la oposición. Para el titular de la consultora Equis, “Juntos por el Cambio
espera que ´la bomba´ estalle en manos del FdT, regresar al poder tras una mega
devaluación que licúe drásticamente el gasto público jubilaciones, pensiones y
los salarios. Tarea con la que ´colaborará´ el FMI, como fue habitual en los 22
acuerdos anteriores”.
El contrapeso
lo darán las organizaciones barriales, sector desde el que comprometieron su “sangre”
en torno a la resistencia en las calles, contra un ajuste más pronunciado que
ya emparda con lo descabellado. En este sentido, Juan Grabois (UTEP) advirtió
con esa metáfora del reloj de arena que está viendo caer los últimos granos.
Figura retórica que adjuntó a la de la hemoglobina, tracción a partir de la
cual accionaría una eventual demanda compulsiva/contravencional por alimentos.
De hecho, la
perspectiva es aún más sombría en varios otros frentes como el de las
provincias. En cuanto a lo que pudiese quedar de federalismo, la ministra
Silvina Batakis (Economía) adelantó la posibilidad de recortes en los envíos de
fondos a las provincias, debido a que en el primer semestre de 2022 se agotó la
cuota de emisión monetaria comprometida con el FMI.
En dicho
plano, Batakis comparó en una reunión con el Jefe de Estado el déficit que
acarrea el Estado nacional, comparado con los superávits provinciales que se
registraron en 2021 y se repetirán al cierre de este año. Un mensaje que
resonará fuerte por estas latitudes fue que “no podemos seguir girando fondos
para solventar gastos corrientes mientras que hay provincias que tienen en
plazo fijo un apalancamiento que le permitiría afrontar los costos de la
administración pública por un año”, especificó un off intra Balcarce 50, publicado
este viernes en Ámbito Financiero. Ahí, también, los relojes marcaron la hora.
NdR, 22 de
julio de 2022.