#LoquevaleTwitter
#ElonMuskjugada
Tras anunciar
que cancela la adquisición de Twitter, el multimillonario Elon Musk
probablemente persigue una rebaja en el precio de esta compañía, antes de
concretar dicha operación. Al final de la semana, el magnate de la compañía
Tesla pretextó que la firma tecnológica no le proveyó un listado de las cuentas
spam y bots –perfiles falsos- que él había solicitado.
Con lo cual
dejó en la nebulosa el acuerdo por u$s 44.500 millones, al invocar este
apartado para rescindir el convenio. Al anunciar esta decisión, sucedió que
este viernes se derrumbaron las acciones de Twitter hasta un 6 % al pincharse
el entusiasmo que había despertado en el mundo bursátil dicha compra. Por ello
mismo, es posible que Musk vuelva a la carga con una oferta más “modesta”.
Desde Tesla
aseguraron que en casi 60 días Musk intentó recolectar datos e información que
le permitiera efectuar “una evaluación independiente de la prevalencia de
cuentas falsas o spam en la plataforma de Twitter”. Sin embargo, “Twitter ha fallado o se ha negado a proporcionar esta información”,
achacó el departamento legal de la compañía antes mencionada.
En
contraposición, Twitter recordó que en junio le suministró a Musk su “manguera
de fuego”, los mega archivos de información en tiempo real de todos los tweets
de la plataforma. Esta es una base de datos muy valiosa y que solamente está
accesible a un puñado de empresas que pagan millones para acceder.
En la
conjetura de analistas bursátiles, la meta por la que irá Musk sería concretar
la adquisición, aunque a un precio inferior. El convenio firmado preveía el
precio de cada acción a u$s 54,20 dólares, muy lejos de los 36 dólares actuales
que cotizan los papeles de la red social del pajarito.
Luego del
anuncio hecho por Musk, el presidente de la Junta, Bret Taylor,
contraatacó al insistir que Twitter se comprometió “a cerrar la transacción con el precio y los términos acordados con
Musk y planea iniciar
acciones legales para hacer cumplir el acuerdo de fusión”. En tal
contexto, adelantó su impresión que esta compañía prevalecería “en el Tribunal
de Cancillería de Delaware”.
Lo que ocurre
es que según apuntó Twitter sería imposible
calcular la cantidad de cuentas spam y bots únicamente con información pública. En
tanto, Musk reiteró que estos datos son cruciales, pese a que la red social
reitera que éstos son apenas el 5% de sus usuarios totales [NdR: con esto el
propietario de Tesla “pateó la granja” en la que anida, tal vez, la mayor
movida de marketing digital capaz de inflar a tal o cual compañía o sitio de
internet].
La disolución
del acuerdo es la alternativa más complicada para ambas partes. Si Musk lo
abandona por su cuenta, deberá pagar u$s 1.000 millones. Pero si intenta evitar
este desembolso, se verá en la obligación de probar que Twitter escondía
información determinante para probar que “tunneaba” con una cantidad de
usuarios apócrifos el volumen de publicaciones diarias y usuarios reales. Nada menos:
el gran secreto de influencers y e-líderes de opinión, quienes ahora se toparon
con el mayor y auténtico influencer global que les pide develar su mayor
secreto.
NdR, 9 de
julio de 2022.