#PortazodeFonseca
#Gabinetecapitalino
F.P.
Es de esperar
que las gestiones ante el BID llevadas adelante por la intendenta Bettina
Romero contemplen inversión en puertas. Es que el nuevo portazo dado a la
administración capitalina, a cargo de la ex Secretaria de Gobierno, Frida
Fonseca, así parece recomendarlo. Es decir, otro éxodo más que se agrega a una
larga lista de integrantes del gabinete municipal que deciden tirar la toalla.
En su caso,
Fonseca alegó en su dimisión severas diferencias de criterio al actuar desde la
función pública, particularmente en cuanto a la doble imposición expuesta desde
el Ente Regulador de los Servicios Públicos. La hasta hace días atrás titular
del área de Gobierno centró sus cuestionamientos en Jefatura de Gabinete, a
cargo de Agustina Gallo, y en el Secretario Legal y Técnico, Daniel Nallar. Dos
sommeliers de la función pública, siempre y cuando se trate de catar acciones
de terceros.
En la misiva
del adiós, la flamante ex funcionaria municipal exhortó en cuanto a una línea
de acción que evite ocasionar “desazón” a los prójimos. Una pretensión extravagante
pocas veces contemplada por la gestión
titirromeriana, por lo general enfocada en pavimento hundido, bacheo imaginario
y autogestión en separación de residuos, antes que fijarse en qué dirán o qué
sentirán los congéneres gobernados.
Una determinación
que importunó el periplo de la Alcaldesa por el DC, el que en los ratos libres
le ofrece la puesta a prueba del sushi y fermentados de Napa Valley, teniendo
como parámetro ambas propuestas en los sushiclub del Paseo Güemes (NdR: vinos
de u$s 40 en la plaza gaucha]. En la previa, la Jefa comunal había puesto la
piedra fundacional para la Ciudad que gobierna al concretar sin
intermediaciones el nexo “con organismos internacionales” que posibilitarán
inversiones en “obras de infraestructura”. Puertas nuevas en los despachos, por
ejemplo.
La baja
epistolar protagonizada por la abogada Fonseca, según la conjetura al corriente
en el gabinete capitalino, se realizó teniendo en cuenta el tour estadounidense
de Romero. Más precisamente, con la finalidad de evitar el volcánico temperamento
que le hubiese aguardado como réplica a tal decisión. De ahí, el predicado de
esa dimisión “indeclinable”, adjuntada al pedido de no provocar más angustia a
los vecinos.
En este
contexto, el Ente Regulador de Servicios Públicos reiteró la advertencia, así
como la disposición para que la Muni capitalina interrumpa la “cobranza a todas luces irregular” por cargas
facturadas un par de veces. En el informe del órgano de control, propinaron una
yapa dirigida a Nallar, tras concluir que sus injurias sugerían falta de “conocimiento
de lo que hablaba”. Ira mezclada con cierta vergüenza que habrá intentado
ahorrarse Fonseca.
NdR, 11 de
junio de 2022.