En cada latido

Unos veintitantos años hacia atrás nos requiere la memoria musical para ir en busca de un gran trabajo. Otro del rock británico, aunque con trascendencia mucho más allá de cualquier continente. En esto va el recuerdo del álbum “PULSE” de los Pink Floyd.
Hace 4 años F11 DEL ARCÓN

#FloydPulse #Dobleenvivo

Ahora que está en pleno auge mirar como Quico la cantidad de estadios que llenarán los Coldplay y los que completó Roger Waters, el agua bajo el puente nos lleva hacia un aniversario de los Pink Floyd. Una cuestión no menos peliaguda, ya que hablamos de un disco del año 95, alineación sin el mencionado bajista legendario. Lo que para muchos divide apreciaciones sobre lo que es y no es esta banda británica.

El hecho es que un 5 de junio de 1995 aparecía en las disquerías el álbum en vivo “PULSE”, grabado en medio de las descomunales actuaciones que los Floyd habían dado por diferentes partes del mundo. Más precisamente en Roma (Italia), Hannover (Alemania) y en el mítico Earls Court londinense.

Las tomas logradas en estos shows pasaron por las manos del guitarrista David Gilmour y el ingeniero de sonido James Guthrie, quienes se encargaron de la producción artística. Los habitués de las actuaciones de PF en diversas partes del globo terráqueo, algunos autotitulados de paladares negros, vocearon que las versiones de anteriores éxitos que contenía “PULSE” no aportaban mayores novedades.

En cambio, para los que nunca presenciaron un show en directo del grupo el trabajo discográfico fue un aterrizaje en superficie del planeta Venus. De hecho, “PULSE” se encaramó al primer puesto del ranking británico, en cuya cúspide permaneció durante 29 semanas.

El arte de la portada era otra yapa que explicó el renovado entusiasmo de los seguidores, con un anillo espacial y un planeta en medio del espacio. Más una lamparita led en color rojizo que deschavaba el lugar donde se había guardado este compacto, sobreponiéndose a los restantes en las colecciones personales. Aunque también se editaría en cassette y en DVD con el recital en el Earls Court.

Allí estaban en todo su esplendor Gilmour, Nick Mason y Rick Wright. Junto a los tres Floyd de las míticas formaciones a lo largo de su historia, también estaban el bajista Guy Pratt, el percusionista Gary Wallis, el saxofonista Dick Parry, el tecladista John Carin, el guitarrista Tim Renwick y un seleccionado de coristas que integraban Claudia Fontaine, Durga McBroom y hasta Sam Brown [NdR: la misma del éxito “Stop”, en 1988].

Las tomas para “PULSE” correspondieron a la gira de presentación que hizo el grupo para el disco “The Division Bell”. Ciertamente, el trabajo doble y en vivo incluyó versiones de estas canciones echadas a rodar en 1994, a la par de otras pertenecientes a “The Wall” y “The Dark side of the moon”. 

Fue luego de esta evaluación que repasó un repertorio inigualable, sonido impecable, espectáculo sin igual y músicos con talento para derrochar. Nada podía salir mal y tal cual se hizo, sucedió y la música de parabienes.

NdR, 5 de junio de 2022.