Una alternativa de poder

En medio de los empujones en varios frentes por inscribirse como la continuidad U, el espacio que eluda este posicionamiento debería correr con ventajas. “No podemos seguir probando con ellos”, le dijo este martes a NdeR Violeta Gil, precandidata a gobernadora por la lista Política Obrera, del Frente de Izquierda. Y acá repasamos la charla con la postulante.
Hace 6 años SEMANA POLÍTICA

F.P.

NdeR: ¿Por qué la carencia de espacios planteados como alternativas al gobierno de Urtubey?

V.G.: En realidad, la única fuerza política que se presenta en términos de una oposición al régimen político de Urtubey en Salta es el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad. En particular, los compañeros del Partido Obrero de Salta, que impulsamos la lista “Política Obrera” y estamos en un gran esfuerzo para poder explicarles a los trabajadores en estas elecciones que lo que necesitamos –ya que los trabajadores producimos la riqueza todos los días- nos coloquemos como un factor determinante en el desarrollo, en el desenlace de la crisis. Nosotros luchamos para que la clase obrera sea una alternativa de poder. Así intervenimos en las elecciones y así intervenimos en un Partido Obrero. Pero fíjate, vos, que interesante porque el FIT Unidad y la lista “Política Obrera” es la única alternativa: porque los que se presentan en los distintos bloques de la burguesía (Leavy, Isa, Sáenz y Olmedo) son todos partes del régimen político que está agotado. Ellos han gobernado, primero con Romero y después en los 12 años con Urtubey; mientras que todos ellos en los últimos 4 años acompañaron las medidas de ajuste de Macri. Ninguno desenvolvió una campaña diferenciada o denunció el ajuste, la destrucción de puestos de trabajo, el deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores. No se si vos recordarás, pero hace un año atrás era el propio Olmedo el que reclamaba un dólar a $ 40.

NdeR: Si ¿También la disolución del Banco Central, cierto?

V.G.: Por ejemplo…Y después, tenés al tándem de los Godoy, que ahora se presentan como los nacionales y populares de la primera hora, aunque hicieron lobby en la Cámara de Diputados salteña para que se aprueben todas las leyes de ajuste.

NdeR: Es decir, la alternativa planteada por este sector ¿Es respecto a los últimos 24 años?

V.G.: Por supuesto. Planteamos una transformación del conjunto de las relaciones políticas, sociales y económicas en la provincia de Salta. Tienen que ser encaradas por la clase obrera. Nosotros peleamos por un gobierno de trabajadores, lo que significa que como medida N° 1 vamos a resolver el pase a Planta Permanente de todos los trabajadores precarizados. Ahora, decime ¿Quién de los que están para garantizar la continuidad de este régimen político puede asegurar que va a darle estabilidad a los puestos de trabajo? De los que ya gobernaron, Leavy estuvo al frente del municipio de Tartagal durante varios mandatos y no terminó porque se fue al Congreso nacional. El propio Gustavo Sáenz en el municipio Capital, Miguel Isa como Vicegobernador, son los responsables de la destrucción de puestos de trabajo. Quieren seguir gobernando Salta para seguir manteniendo este grado de precariedad. Nosotros, por el contrario, planteamos que en este proceso político, con una profunda bancarrota económica en la Argentina y en la provincia, la prioridad absoluta debe ser un programa que defienda los intereses de la clase obrera ¿Quién más que los trabajadores vamos a poder hacer eso? De la mano de la burguesía que ha destruido nuestra provincia no se puede garantizar nada; una salida en función de los trabajadores no la van a garantizar ellos. Lo vamos a hacer los laburantes y lo que planteamos para poder desenvolverla es una gran Asamblea Constituyente, soberana y con poder, para que los trabajadores organizados o no, intervengan con un programa político que surja de su propia deliberación.

NdeR: ¿La interna del FIT obstaculiza este planteo como fuerza alternativa ante los salteños?

V.G.: Esta interna es novedosa, es la primera vez en Salta que se presenta una interna de estas características, la tenemos que valorar desde el punto de vista que nos permite tener una claridad de posiciones. Nosotros estamos obligados a ir a un terreno de internas, dado que quienes han sido referentes del Partido Obrero hasta hace unos meses atrás, han decidido retirarse. Lo hicieron en cuanto quedaron en una posición de minoría porque el PO en Salta defiende como principio rector, como programa de acción política, que sean los trabajadores los que desenvuelvan una acción histórica de transformación en nuestra provincia. A diferencia de quienes se han retirado, quienes están en un proceso de adaptación –muy nocivo- al régimen político en descomposición, que disputan sólo la disputa de cargos en el Parlamento y, sobre la base de eso, reemplazar a la clase obrera en su accionar. Para nosotros, el problema central es la construcción de un partido de la clase obrera, un partido revolucionario, como herramienta de organización. Ahora bien, el desarrollo de una interna va a depender de cuál va a ser el contenido y la estrategia política con la que va a intervenir la izquierda en las próximas elecciones. Para nosotros, es importante que los candidatos y candidatas que encabezan las listas sean aquellos compañeros elegidos y votados por la militancia. Es el caso de la lista “Política Obrera” y es mi caso, ya que soy precandidata a Gobernadora, junto a Samuel Huerga, precandidato a Vicegobernador. Lo mismo con Gabriela Jorge, precandidata a diputada provincial: hemos sido votados por la militancia de nuestro partido. Quienes impusieron las PASO, tuvieron que recurrir a una interna porque a ellos no los votó nadie para que sean candidatos, se autoproclamaron. Ese es un principio de atornillamiento que es propio del régimen político que se descompone. Es la actitud propia de los Sáenz, de los Romero, los Olmedo, los Isa, que quedan en minoría dentro de sus partidos, que no los elige nadie para ser candidatos y por eso se van, arman cualquier frente y sobre la base de eso se presentan igual como candidatos. A esto, el Partido Obrero lo ha combatido sistemáticamente. Esto no es el Partido Obrero.

NdeR: ¿Cómo se va a proyectar este volumen de debate al resto del electorado?

V.G.: Es importante que los trabajadores conozcan esta discusión. El PO es una fuerza política que se ha mostrado para que sea la clase trabajadora la que se encargue de valorar ¿Cómo los trabajadores no van a valorar este volumen de discusión política? Nosotros queremos que lo hagan. No sólo desde el punto de vista que nos voten en las elecciones del 6 de octubre, sino desde el punto de vista que los trabajadores se organicen con nosotros que hemos forjado un partido que verdaderamente sea una herramienta. En un momento en que en la Argentina se procesa una crisis extraordinaria, donde el conjunto de la población discute con qué salida va a enfrentar esta situación ¿Cómo la izquierda no va a ofrecer una perspectiva política, de poder? En esta perspectiva estamos nosotros y consideramos valioso que los trabajadores nos pongan a prueba. Solamente así vamos a poder superar los errores y los límites que hemos tenido en el pasado.

NdeR: ¿Cómo ven la posibilidad que vuelvan a circular los bonos entre los trabajadores?

V.G.: Eso sería el santo y seña, la confirmación del fracaso político de Juan Manuel Urtubey, como gobierno y luego de 12 años. Él ya lo ha estimado, no lo ha descartado como posibilidad. Es la expresión del grado de precariedad de las finanzas provinciales, la que no surge de un repollo, sino que es resultado de una orientación política. Los recursos provinciales han sido colocados en la timba financiera, se han comprado bonos de deuda con lo que estaba destinado al pago de salarios. Se han fugado de la provincia recursos de los grupos agroexportadores, del desarrollo del monocultivo, caña, soja. Mientras, en Salta tenemos niños, jóvenes y adultos con los peores indicadores de desnutrición. Es un régimen político que está agotado y que a los que vivimos de nuestro trabajo no nos puede ofrecer ninguna salida. Frente a esta situación que se consagraría con bonos o cuasimonedas, se nos plantea a los trabajadores la necesidad de tener nuestra propia intervención en este escenario. Y que sea obrera, en función de defender nuestros intereses y nuestras fuentes de trabajo, un salario igual al costo de la canasta familiar que hoy ronda los $ 35.000 mensuales. Lo que cualquier otro sector político que viene gobernando o aspira a hacerlo tiene la capacidad de dar una salida popular y obrera a la crisis que estamos atravesando. Con ellos, ya no podemos seguir probando.  


Crédito fotográfico: El Vocero.com

NdeR, 17 de septiembre de 2019.