#Tipsdelmassismo
#Todosunidos
F.P.
La opción mute,
low profile, silbar bajito, o la de mantener apariciones esporádicas en los
medios de prensa, parece ser la principal recomendación que trajo a Salta el presidente
de la Cámara baja nacional, Sergio
Massa. El titular de Diputados le transmitió a su anfitrión gaucho ese consejo
tendiente a realizar un control de daños, en contraste con quienes serán los
heraldos del ajuste en las semanas próximas.
El dirigente
tigrense avisó a sus recientes contertulios que este domingo lo dedicará a la
puja por la conducción del PJ de San Isidro, donde confluyó en alianza con el
kirchnerismo y el Gobernador bonaerense Axel Kicilof para enfrentar a la lista
impulsada por el canciller Santiago Cafiero (quien a su vez remite a Casa Rosada).
El sector que intenta postular a la reelección al presidente Alberto Fernández
tendrá este examen que le permitirá monitorear si tal proyecto 2023 es
realizable.
Tal vez el
sector saenziano sea parte de lo que se arme a nivel nacional desde este
domingo. Para ello irá de “manos libres”, ya que desdoblará comicios
provinciales para elegir Gobernador y demás cargos provinciales, según lo que
adelantó hace más de 20 días atrás el ministro de Gobierno, Ricardo Villada. El
funcionario generó ataques de caspa en la mesa chica saenziana cuando no
alcanzó a señalar un atributo adicional al de la rapidez, cuando le consultaron
respecto al sistema venezolanizante del voto electrónico.
De todas
maneras, Massa es sabedor que estas reminiscencias caraqueñas en el sistema
electoral gaucho le proveen por igual un aspecto como de “patria” o “país”
aparte y las más amplias posibilidades de triunfo por su propia condición de
oficialismo. De manera tal que en las elecciones provinciales el Frente de
Todos Pagan irá en respaldo a la coalición saenziana, mientras que en las
nacionales podrían invertirse los términos de lo acordado.
3 veces el
mismo truco
Podrá ser no
tan bizarro como el posible sketch este domingo de Volodimir Zelenski en la ceremonia
de los Oscar 2022, aunque en cierta forma hubo otro norteño que pareció haber
escuchado la misma recomendación que Massa dio en nuestra provincia. Fue así
que el mandatario jujeño Gerardo Morales brincó sobre tranqueras y llegó hasta
a reivindicar “la justicia social”, en un intento por remarcar su contraste con
Macri y los elogios del presidente (mandato cumplido) al neoliberalismo noventista
de Menem/Cavallo.
Algo similar
a lo que intentaron hacia 2015 los coroneles del macrismo en algunos pasajes
proselitistas al lanzar guiños a sectores de centroizquierda. Algo que a su vez
ya había intentado 12 años antes Ricardo López Murphy desde el Movimiento
Federal Recrear, a través de panelistas mediáticos con autopercepción de
pensadores como Juan José Sebrelli y Santiago Kovadloff [NdR: a comienzos de marzo
de 2003 Sebrelli no sólo se autoentrevistaba en la presentación de un libro
atribuido a López Murphy, sino que además fungía en clave involuntariamente
humorística porque “algunos se preguntarán por qué yo, un intelectual
identificado con una izquierda democrática, miro con simpatía esta nueva
alternativa política”; un progresismo que igualmente invocaría en 2015, sin
acusación de por medio hecha por nadie más que él mismo, a favor de Mauricio
Macri].
En la
proyección de tal escenario, el kirchnerismo desalentó a los predicadores de
posturas rupturistas. Por ello, recordó que ni en los peores años del menemismo
o en los zarandeos del interinato duhaldista (en 2002) abandonaron la guarida pejotiana.
Mucho menos, la posibilidad de abandonar la coalición electoral creada y
cargada sobre sus espaldas.
¿Cabría
pensar en una suerte de reedición de las presidenciales 2003, dos décadas más
tarde? En tal caso, restarían otros elementos en el mapa, tales como el hastío
en gran parte de la sociedad (que está incubándose), el motivo que lo genera
(la pérdida del poder de compra de los salarios), un villano (el FMI) y un
corresponsable a nivel local que asuma el costo político. Es lo que comenzará a
develarse en pocas semanas.
Los números
de la inflación oficial medida en marzo apuntan a superar por un amplio margen
al 4,7 % que indicó el promedio general en el segundo mes de 2022. Por lo que
se acerca en el horizonte, el actual va para el quinto año consecutivo en el
que los haberes pierden por goleada frente a las subas de precios de bienes y
servicios esenciales.
Esto implica
que el FdT mantendrá la cohesión hasta donde den los márgenes de maniobra, en
tono crítico pero sin quebrar. Y con cada una de sus figuras centrales
eludiendo quedar pegada o salpicada con los heraldos del ajuste en marcha. Y en
su versión recargada que resta por adoptar un alcance masivo, proveniente de
Washington.
NdR, 27 de
marzo de 2022.