El Aranguren global

Un salto en los precios internacionales de combustibles que derivará en incrementos masivos en productos y servicios. Tal es la principal conclusión que se entrevió luego del anuncio de este tarifazo a la norteamericana, dispuesto por Washington. Lo cual deja casi en abstracto los términos del acuerdo con el FMI que negocia nuestro país.
Hace 4 años Economía

#Naftazointernacional #BidenVsRusia

El presidente estadounidense Joe Biden anunció este martes al mediodía que las naftas seguirán la marcha ascendente en la cotización internacional, ratificó su apoyo a Ucrania en el conflicto con Rusia y adelantó que seguirán los incrementos de precios a nivel internacional. El mandatario confirmó el boicot al petróleo proveniente de Rusia, del cual Estados Unidos compra apenas el 3 %.

Sin mucho remilgo, ni preocupación por el prójimo, Biden explicó que EEUU es “un exportador neto y por eso podemos dar este paso que otros países no pueden hacer”, dijo en tácita alusión a sus socios europeos que dependen del gas ruso. El Jefe de Estado admitió que esto “es un paso para hacer más daño a Putin”, a pesar que darlo va a significar más costos para los estadounidenses, sin embargo reiteró que “defender la libertad va a tener un costo para todos” en el resto del mundo.

Desde Washington, evaluó que “esta guerra hace que los precios suban”, lo que intentó atenuar mediante la consideración moral respecto a que “no hay excusa para ejercer un aumento de precios excesivo y sacar tajada de la situación”. Una situación que se ahondó en esta misma jornada, ya que se registraron fuertes subas a nivel internacional en los combustibles. Esto hace prever que tales cotizaciones serán acompañadas por fuertes subas en todo el mundo en bienes y servicios.

Un informe de la consultora Rystad Energy previó que el barril de petróleo podría trepar en los próximos días hasta u$s 200. Mientras que el viceprimer ministro ruso Alexander Novak alertó por “consecuencias catastróficas para el mercado global” la decisión que hoy anunció Biden, pues “el aumento de los precios sería impredecible. Serían 300 dólares por barril, si no más”. El anuncio de Biden se dio luego que la OPEP, de la cual forma parte Rusia, adelantase un incremento en la producción de petróleo para abril próximo  [NdR: ver artículo "La puja en el segmento hidrocarburos", NdR 3 de marzo de 2022]. 

Ya sea el primero o el segundo el pronóstico que resulte más razonable, para nuestro país esto implicaría un salto enorme en la inflación, respecto a los pronósticos para el presente año realizados desde Balcarce 50 (entre el 38 % y el 44 %). Incluso, los analistas más ortodoxos evaluaron si a la par del acuerdo con el FMI habría que comenzar a negociar un “waiver” o perdón por incumplimiento.

La determinación adoptada por Biden se dio, luego que el Departamento de Estado confirmase la transformación de Venezuela que de ser considerada casi como un agente terrorista pasó a la cuasi condición de socio comercial, luego de acordar la importación de hidrocarburo caribeño. Además, el mandatario norteamericano anunció –junto con esta faceta de la guerra comercial a Rusia- que destinará u$s 1.200 millones a la resistencia de Ucrania. 

NdR, 8 de marzo de 2022.