#Efectomercantilconflictobelico
#Rusiaviraje
El fantasma
de la desdolarización recorre el Este de Europa, de la mano del conflicto entre
Rusia y Ucrania, pero también de las sanciones de la OTAN y/o Estados Unidos a
la primera de las naciones mencionadas. El tejido de una red financiera de
intercambio autónomo con China y otras naciones de regiones asiáticas, al igual
que la sustitución de importaciones y tecnología le imprimirían mayor velocidad
a este proceso.
Lo concreto
es que “a Rusia le llevará algún tiempo establecer un nuevo sistema con China”,
le dijo este martes el especialista en economía global Michael Hudson al portal
The Cradle. Pero advirtió que luego de esto
“el resultado pondrá fin a la dolarización para siempre, ya que los
países amenazados con la (retórica de la) 'democracia' o que muestren
independencia diplomática tendrán miedo de utilizar los bancos estadounidenses”.
El experto se
preguntó cómo el bloque del dólar hará, de acá en adelante, para comprar minerales
que adquiría de Rusia (cobalto, paladio y otros) y a cuáles problemas adicionales
podría exponerse si China se “solidariza” con el gobierno de Vladimir Putin, como
parecen indicar los gestos desde Beijing.
Hudson recordó
que “el Banco Central de Rusia, por supuesto, tiene activos de bancos
extranjeros para intervenir en los mercados cambiarios y defender su moneda de
las fluctuaciones”, tras la devaluación con la que inició esta semana. Pero es
cuestión aparte si el Kremlin definirá “si vende su trigo a Asia Occidental,
que lo necesita; o dejar de vender gas a Europa a través de Ucrania, ahora
que Estados Unidos puede apoderarse de él”.
Esta situación
podría concretarse a partir de la puesta en funcionamiento del nuevo sistema de
pagos ruso-chino que combina el SPFS (Sistema de Transferencia de Mensajes
Financieros) ruso con su equivalente chino CIPS (Sistema de Pago Interbancario
Transfronterizo). Por lo cual Hudson proyectó que cuando se ponga a funcionar “el
Sur Global buscará unirse y al mismo tiempo mantener SWIFT, trasladando sus
reservas al nuevo sistema”.
Además, The
Cradle reflotó el pronóstico de Hong Hao, ejecutivo en finanzas que la semana anterior
le dijo al periódico Global Times que eso “será el comienzo de la desintegración
de la hegemonía del dólar”. Aunque esta no fue la única advertencia, ya que en Washington
la administración Biden escuchó por esos días un vaticinio idéntico, pero de ejecutivos
de entidades como el JP Morgan y el Citigroup.
A lo que se sumó
un artículo de Bloomberg en el que alertó en relación a un panorama “contraproducente”
al intento de sacar a Rusia del sistema comercial internacional. Principalmente
porque esta economía “maneja 42 millones
de mensajes al día y sirve como salvavidas para algunas de las instituciones
financieras más grandes del mundo”. Mientras que funde a negro porque a la vez empuja
“a Rusia más cerca de China y protegiendo las transacciones financieras del
escrutinio por el oeste” y alienta “el desarrollo de una alternativa SWIFT que
eventualmente podría dañar la supremacía del dólar estadounidense”.
En The Cradle,
el articulista Pepe Escobar señaló con ironía que “aquellos con un coeficiente
intelectual superior a 50 en la Unión Europea (UE) deben haber entendido que
Rusia simplemente no puede ser totalmente excluida de SWIFT”. De todas formas, ya
“varios bancos rusos ya están conectados al sistema CIPS de China. Por
ejemplo, si alguien quiere comprar petróleo y gas rusos con CIPS, el pago debe
realizarse en el yuan chino. CIPS es independiente de SWIFT”, detalló el analista.
En la actualidad,
el mecanismo de pagos SPFS ya vinculó a China, junto con India y a todos los miembros
de la Unión Económica de Eurasia, por lo que hoy totaliza una cartera de clientes
de 400 bancos. De ahí el pronóstico ligado a que son señales irreversibles tanto
el ascenso del yuan a nivel global como el abandono del dólar estadounidense en
el rol de divisa predilecta para el comercio internacional.
En lo inmediato,
resta saber en cuanto al congelamiento de los activos de empresas occidentales
en Rusia, a la par del abandono de todos los tratados de armas nucleares celebrados
con EEUU. En paralelo, Washington exigió al gobierno alemán suspender el gasoducto
Nordstream II construido junto a su homólogo ruso, y libró a Berlín del impedimento
vigente desde 1945 de no asignar presupuesto militar.
Hudson recordó
que “el objetivo estratégico más apremiante de Estados Unidos en la
confrontación de la OTAN con Rusia es el aumento vertiginoso de los precios del
petróleo y el gas. Además de generar ganancias y ganancias en el mercado
de valores para las empresas estadounidenses, los precios más altos de la
energía quitarán gran parte del impulso de la economía alemana”, resumió el economista.
En cuanto a
la promocionada noticia de un supuesto crack en la macroeconomía rusa, un magnate
de los negocios expresó su disenso en esta semana. En off le dijo a Escobar que
“la caída del rublo es, pues, favorable a Rusia en términos de
autosuficiencia. A medida que aumentan los precios de importación, estos
bienes (incluidos en el régimen de sanciones) deberían comenzar a producirse en
el país”.
Todo esto, sin
contar con lo que Escobar encuadró como “el arma letal” que el gobierno de Putin
tiene en el arcón. Lo verbalizó el titular del Centro de Investigación
Económica del Instituto de Globalización y Movimientos Sociales (IGSO), Vasily
Koltashov. El estudioso indicó que “la clave es confiscar la tecnología, como
cuando Rusia deja de reconocer EE.UU. derechos de patentes”.
NdR, 1 de marzo
de 2022.