#Discursoasamblealegislativa
#FernandezFMI
Por: Federico
Pérez (*).
El
oficialismo nacional lanzó este fin de semana XL la convocatoria a movilizar el
próximo martes en apoyo al presidente Alberto Fernández. Tal vez sea la última,
previo a que el Frente de Todos pase a denominarse extraoficialmente como
Frente de Pagan Todos que probablemente sobrevenga luego del acuerdo con el
Fondo Monetario Internacional.
Contra la
recomendación legada por Edward Van Halen en la banda de sonido de la peli
“Twister” [NdR: “Respect the wind”, editada en 1996], el Jefe de Gabinete
nacional, Juan Manzur, humedeció su dedo índice y salió en consulta a Eolo. La
idea es apurar la foto con el gentío frente al Congreso para este martes al
mediodía, cuando el mandatario inaugure el 140° período de sesiones ordinarias
en el Legislativo. Y diferir el efecto “Voló”.
Pese a una
primera impresión que pudiese sugerir que tal invocación se escribe con “B”, en
realidad este neologismo responde a su colega ucraniano Volodimir Selenskyi. Se
sabe que el Jefe de Estado gimoteó en la prensa mundial que lo “dejaron solo”, luego de comprobar la
efectividad que tuvo como resultado su desafío a la Federación Rusa. Cerca de
Fernández suponen que las manifestaciones gregarias pueden extinguirse al
simple toque de birome.
El
paralelismo entre estos colegas de Ucrania y la Argentina no se remite
únicamente a las similitudes entre cantidad de población y estructura
productiva hiper primarizada, sino a los harapos en que cada cual espera quedar
luego de soportar calamidades que se avistan a la vuelta de la esquina. El de
Kiev, tras invocar al pacto con la OTAN; el de Buenos Aires, después de ir a
los brazos del Fondo Monetario.
Este
escenario cuasi bélico tiende a hermanar a rioplatenses con prójimos del Este
europeo. Tanto ucranianos como rusos. Desde el corazón eurocomunitario, se dijo
de manera reiterada que la meta apunta a que el Kremlin sea conducido a un
contexto de caída en su PBI, inflación y fuga de capitales. En esto consisten
las sanciones económicas devenidas de su oposición a que se instalen bases
militares en suelo ucraniano.
Guerra &
otras miserias
Un horizonte
cercano similar al del Este europeo, al menos en sus efectos negativos sobre la
población, figura en los GPS de importantes sectores del FdT. Igualmente en los
de asesores de la alianza Juntos. Pero al parecer, no en el de los
presupuestariamente entusiastas “tifossi” del albertismo.
Así, el
tucumano Manzur anunció por estas horas que como resultado de “un importante
acuerdo con diversos y numerosos sectores que integran el Frente de Todos, decidimos movilizar
frente al Congreso de la Nación para apoyar al presidente @alferdez”, resumió
en la red social Twitter. El funcionario mencionó que el pejotismo, el
sector de trabajadores registrados que representa la CGT y algunos movimientos
sociales, serán de esta partida.
Eso sí: habría que ver qué tan seriamente toman los
mencionados actores callejeros la arenga efedetista manzuriana, respecto a que
este martes sonará la hora de “volver
a poner a la #ArgentinaDePie”. Más bien, el porvenir
pareciera recomendar a fortalecer las rótulas. A lo mejor previendo los tiempos
por venir, el funcionario echó mano a la jerga inclusiva (tan oportuna cuando
llega la hora de pagar), al exhortar a que “todas y todos podemos sumar
nuestra voz y nuestra presencia”.
Según Manzur,
el primer día del tercer mes “tenemos el desafío enorme de revertir las
situaciones de injusticia y desigualdad que viven muchos compatriotas,
reconstruyendo una Argentina más federal que proyecte desarrollo con inclusión”.
Pese a que el acuerdo con el organismo internacional proyecta exactamente lo
contrario y ni siquiera fue explicado en el Congreso antes de esta alocución,
como preveía el gobierno.
En el tramo final
del feriado de carnaval, Fernández inaugurará el período de sesiones parlamentarias
en las que lo más relevante será el pacto con el FMI y sus implicancias
sociales, económicas y políticas. Ocurrirá a pocos días que comience la cuaresma
y sobrevengan las Pascuas, ritual cristiano que a partir de 1987 gran cantidad
de argentinos decodifican como el opuesto al cumplimiento de un compromiso.
(*)
NdR, 27 de febrero
de 2022.