#Nichicanigrande
#LaletradelacuerdoconelFondo
F.P.
Los
legisladores nacionales por Salta posiblemente mantengan el misterio un par de
semanas más, hasta que sea momento de votar en el Congreso nacional el
preacuerdo con el FMI. Es que tal convenio presagia dos años más, con los que
serían 7 años de “mala suerte” como al romper un espejo -aunque esta vez sin
rotura de cristal-, pese a los padecimientos como si así fuese, para casi 30
millones de prójimos. Dos años con el macrismo, dos con la presente gestión y
dos y medio más por delante con remuneraciones en caída.
Casi todos
los representantes parlamentarios por nuestro distrito, más o menos saben qué
presagia ese documento a votar por sí o por no. Lo que aún no definen es cómo
anunciarlo. Es que con una inflación que en los primeros dos meses dejó a la
mayoría de los asalariados con la lengua afuera la noticia de pacto con el
Fondo nada aporta en tales circunstancias.
El dirigente
social Emilio Pérsico intentó meter algo de presión en la semana al prever que
los legisladores gauchos votarían por el “sí”, principalmente los que responden
al batido saenziano efedetista. Al parecer, no incluyó en esta caracterización
a la diputada nacional Verónica Caliva, quien parece desmarcarse de esta “mayoría”
por origen y convicción.
Casa Rosada
hizo saber en las últimas horas que no aceptará un solo retoque al texto que
ingresará en los próximos días por la Cámara baja. Este ultimátum a lo mejor se
perdió entre la maraña de distracciones lanzadas a ciertos medios de prensa
metropolitanos, en relación a un inverosímil y repentino filomarxismo en la
gestión nacional, los anuncios de invasión rusa a Ucrania (la que debería haber
sido este miércoles) o un suicidio en la farándula criolla.
Es probable
que el pacto con el organismo internacional implique renunciar a metas tales
como el manejo de la política monetaria para apalancar el crecimiento de la
economía, la redistribución del ingreso o el desarrollo expandido hacia
sectores sociales postergados. Por eso, en catastros políticos gauchos no se
escuchará hablar en estos días de independencia económica, soberanía política y
justicia social, las tres banderas fundacionales del peronismo.
Sin ofrecer
mayores precisiones, el ministro de Economía Martín Guzmán anticipó este
miércoles que el Ejecutivo nacional enviará al Congreso cada uno de los
documentos del acuerdo. En esta línea, especificó que los “anexos contendrán
todos los documentos” del convenio con el FMI.
Por ello
consideró un “sinsentido” las conjeturas acerca de lo que pudiere indicar “la
letra chica” del contrato con la entidad crediticia internacional. Es que con o
sin retaceo de lo que se ponga por escrito, lo que en realidad convierte el
preacuerdo en un asunto tabú son sus implicancias en el plano político,
económico y social. Sino ¿Cómo se anuncian los exámenes trimestrales que el
equipo económico habrá de rendir ante un tribunal técnico del FMI (de cuyos
resultados dependerá el humor que posibilitarán zafar de la caída en cesación
de pagos)?
A ello hizo
alusión Guzmán cuando expresó que el proyecto que irá al Congreso
“en sus anexos contendrá todos los documentos que sean la base de ese acuerdo,
con cada uno de sus detalles”, dijo en entrevista con la agencia Telam. Resulta
no muy difícil de suponer que este texto eludirá palabras como “ajuste”, “tarifazo”
o “salario real bajo”. Será así porque en este documento se mencionarán las
causas, no los efectos.
De lo
anticipado por Guzmán y el Palacio de Hacienda se puso en claro que el año en
curso ya iniciará con una baja en el déficit fiscal hasta 2,5 % del PIB (del
3,2 %) y más pronunciado en 2023 y 2024. Además, que el financiamiento monetario sea del 1% del PIB este año, de
0,6% en 2023 y de cero en 2024, como exige la entidad con base en Washington.
Por estos
días, el oficialismo agita como enseña que el FMI no pidió esta vez eliminación
de derechos laborales o reforma previsional. Pero ni siquiera hace falta con
tales variables atadas a la inflación y en las que cada mes se renueva este
cuasipungueo a salarios y jubilaciones, a una velocidad no menor al 3,8 % en
los últimos meses. Como que la inflación es el mejor aliado de este preacuerdo
cuyo arribo se espera en el Legislativo nacional.
NdR, 17 de febrero de
2022.