#Elmejordelospeoresacuerdos
#Escenarioendebate
El planteo estilo
Los Pumas o teoría de la derrota digna -resultado de una contienda tironeada-
es la hipótesis de máxima que circunda al final de esta semana en el
oficialismo. Bajo este paradigma está sugerida la interpretación del pacto con
el Fondo Monetario Internacional, del cual no se conocen más que generalidades,
pero aún así éstas resultan preocupantes.
El acuerdo
anunciado este viernes por el presidente argentino Alberto Fernández
probablemente suponga revisiones a cargo del Fondo Monetario Internacional cada
tres meses, lo que algunos analistas encuadraron como un doble comando en las
decisiones que guían a nuestro país.
Este viernes,
el columnista del diario BAE Negocios, Alejandro Bercovich, advirtió que el
convenio con el FMI “condiciona y restringe las posibilidades del Gobierno para
empujar una recuperación económica mejor distribuida”. Además, incluirá “un
sensible ajuste fiscal desde este año, después de cuatro de ajuste salarial”,
lo que explica que el salario mínimo vital y móvil que se fijará en $ 32.616
desde la próxima semana se emparde a la línea de indigencia, medida por el
INDEC en $ 31.724 a noviembre último.
Para el analista
económico y político, el oficialismo temió una maratón cambiaria que lo llevó,
con margen de maniobra casi nulo, a pactar con el organismo de crédito
internacional. De todas formas, Bercovich se preguntó en relación al silencio
del oficialismo acerca de la responsabilidad del gobierno macriano en esta
deuda descabellada y multimillonaria, por la cual el artífice del Pro “trajo de
vuelta al país al FMI sin pasar por el Congreso”, por lo que de acá en adelante
“sus condicionamientos nos van a perseguir por 10 años más”.
Además,
recordó que “la alternativa de denunciar esa deuda, investigarla y confrontar
para obtener mejores condiciones estaba abierta en diciembre de 2019, después
del triunfo en primera vuelta. También se podía pactar en 2020 y nos
ahorrábamos u$s 7.000 millones”. Pero luego de desperdiciar estas ocasiones “sobre
la hora, el FMI se impone”.
Dos hinchadas
en tribunas
Entre los “tifossi”
del acuerdo con el FMI se anotaron la Sociedad Rural Argentina, la Asociación
Empresaria Argentina, el G6 que reúne a los empresarios más poderosos, la Unión
Industrial Argentina, la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara Argentina de
la Construcción, la Asociación de Bancos y las compañías que actúan en la Bolsa
porteña. A la par, desde la oposición, los diputados nacionales Facundo Manes,
Cristian Ritondo y el presidente de la UCR, Gerardo Morales, se sumaron a las
expresiones a favor del arreglo.
Mientras que
por el lado del FdT, el titular de la cámara baja, Sergio Massa, consideró que
esta fue “una muy buena noticia para el país”. El titular de Diputados evaluó
que “frente al problema de la deuda heredada se brinda una solución que genera
confianza. Pudimos defender nuestra prioridad que es la reactivación económica,
lo que permite seguir el camino de recuperación y crecimiento”.
En cambio,
para el periodista Tomás Méndez (analista de Crónica TV) lo que viene de acá en
adelante significará “más hambre del que estamos acostumbrados”; y llamó la
atención que “los países que conforman el FMI le pidan a Argentina un déficit
fiscal hasta 3 veces más bajo del que tienen ellos”.
No tan
distinto del comunicado que emitió este viernes el propio Fondo, al mencionar
su visto bueno a las partidas para infraestructura, como también a ciencia y tecnología,
a la par que se mantengan el asistencialismo a través de programas sociales
focalizados en los sectores sociales más críticos en materia de indicadores
socioeconómicos. Contrapuesto a la prerrogativa del FMI en materia de tarifas
de servicios regulados, respecto a las que pidió “reducir los subsidios a la
energía de manera progresiva”.
A su turno,
el economista Guillermo Moreno se ubicó en su análisis algo más cerca de lo
planteado por Bercovich y de manera complementaria con la recomendación del
Fondo Monetario. Para el ex Secretario de Comercio Interior “con este acuerdo,
el gobierno de Alberto Fernández enterró la utopía de una Argentina industrial”.
Moreno focalizó
su punto de vista en la motivación del Fondo para centralizar los pagos en
dólares logrados en Argentina y reenviarlos a Washington. El especialista
concluyó que “por eso, el FMI deja margen en el plano fiscal, porque no le
importan los pesos. Porque la deuda se paga en dólares”. Entonces, el organismo
de crédito “se pone estricto en asegurarse los dólares”, pese a que esto lleve
a “estrangular al sector privado argentino”, lo cual es “un golpe brutal para
la economía argentina”.
En tono
didáctico, Moreno especificó que “muchas de las cosas que compramos llevan
dólares adentro (por las partes importadas). Los dólares son necesarios para
los empresarios, para poder producir cosas. Es un insumo importantísimo de
nuestra economía”. Aunque en el medio estará el FMI que “va a restringir esos
dólares. Por eso, Melconian, que es un economista del establishment, te habla
de una inflación del 60 o 70%”.
NdR, 28 de
enero de 2022.