#Ómicron #Vacuna #India
En la actualidad existe un fuerte
debate con respecto a la distribución desigual de las vacunas en todo el mundo.
Países como los Estados Unidos o Canadá poseen una cantidad disponibles de
dosis para inocular mayor a la cantidad de población. Similar es el caso de
Europa acaparando gran parte de la demanda disponible.
Asimismo, la propiedad intelectual de las farmacéuticas
es protegida por estos países poderosos que se aseguran de mantener ganancias
por medio de la necesidad. Este es un debate que se platea fuertemente en el
mundo tras el surgimiento de variantes como Delta, en la India, y Ómicron, en
África, con la posibilidad latente de que se desarrolle nuevas mutaciones del
coronavirus otorgando mayor transmisibilidad, entre otras.
La doctora María Elena Bottazzi,
codirectora del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de
Texas, en Houston, Estados Unidos, junto a su colega el doctor Peter Hotez han
desarrollado una vacuna contra el coronavirus sin patentar que a fines de
diciembre ha sido aprobada en la India para su uso de emergencia tras el avance
de la pandemia.
El nombre de la vacuna es
Corbevax y toda su propiedad intelectual se encuentra disponible para todo
aquel que quiera fabricarla sin ánimo de lucro. Además, el equipo de desarrollo
está en conversaciones para que esta pueda ser fabricada en Indonesia,
Bangladesh y Botsuana.
Bottazzi tiene especial interés
que esta nueva vacuna pueda ser fabricada en Centroamérica y distribuirse por
toda la región.
Un dato no menor, que es capaz de
avivar el debate previamente planteado, es que el equipo de Bottazzi y Hotez
estaban listos para desarrollar las pruebas necesarias para perfeccionar su
vacuna. Pero que las agencias de gobierno de los Estados Unidos no han prestado
especial interés a su desarrollo. La excusa es que no era una vacuna de ARNm.
Tecnología con la cual la mayoría de los lectores de este portal se encuentra
inoculados.
En dialogo con la BBC, Bottazzi
afirmaba que "Fue un fallo no apoyar tecnologías como las proteínas
recombinantes, o las vacunas convencionales, porque es cierto, tal vez nos
tardamos más en la producción, pero una vez lo logramos, podemos producir miles
de millones de dosis. Mientras que con las de ARNm, se pueden producir rápido
pero no a escala suficiente".
Mientras que el gobierno de
norteamericano ignoraba el desarrollo de una nueva vacuna, la India se disponía
a colaborar y fabricar dicho instrumento sanitario para el beneficio de su
población. El Hospital Baylor College en el que trabajan Bottazzi y Hotez, se
alió con el laboratorio indio Biological E. para compartirles información y que
hicieran los estudios necesarios para comprobar la seguridad y la eficacia de
la vacuna. Los resultados de la Fase III en 3000 voluntarios, obtuvo una
eficacia del 90% contra el Covid de Wuhan y el 80% contra la variante Delta.
Asimismo contra la variante Ómicron se está a la espera de la validación de los
resultados para demostrar su efectividad.
La idea de Bottazzi y Hotez es
que la OMS apruebe su uso y esta ingrese al mecanismo Covax para promover la
distribución equitativa de las vacunas en los países menos desarrollados.
Cambiando el modelo de producción y distribución de las inyecciones a nivel
mundial.
Fuente: BBC News
NdR, 13 de enero de 2022.