#GutierrezFederacionCentrosVecinales
#Criticas109
El aún titular
de la Federación de Centros Vecinales, Emilio Gutiérrez, aparece al final del
año centrado en ofrecer algunos retoques al núcleo barrial de Villa Chartas.
Luego de varios meses cuya cuenta resulta difícil de llevar, es de las escasas
noticias que sobre el dirigente se tienen en la sede ubicada en calle 20 de
Febrero 780. Excepto que en pocas semanas más irá por una nueva re re
reelección.
Este repliegue
en dirección al poniente citadino, sin embargo, no alcanzó para atenuar los
centenares de cuestionamientos –principalmente de carácter financiero- que
recaen sobre Gutiérrez. En particular, dado que la repentina inversión en loza
para la sede vecinal charteña, situada en calle Chacabuco al 600 sabe a muy
poco si se compara con la millonaria recaudación del último Bingo de los Vecinos
(en abril de 2021) y otros mecanismos de financiamiento con que cuenta la
FeCeVe.
De manera tal
que esta tentativa de aplacar a los miles de prójimos de Villa Chartas, por
otro lado suma y multiplica los puños levantados hacia el sur, norte, este y
oeste alto de nuestra capital. A pocos escapa que Gutiérrez mantiene la
intención de contravenir la flamante letra de la Constitución provincial, la
que fijó un tope para reelegir por única vez a los legisladores provinciales y
al propio Gobernador salteño. En enero se haría el llamado a elección de
autoridades que lo tiene en primera fila, otra vez más y como si nada.
La dinámica es
reconocida: el titular de la FeCeVe se mantiene inhallable a lo largo del año y
de los años (lleva al frente de esta entidad más de una década), salvo dos
situaciones excepcionales. Una es cuando se lanza alguna de las ediciones del
Bingo de los Vecinos y otra es cuando hay convocatoria a elección de
autoridades. El resto del año, Gutiérrez se mantiene inhallable, incluso en
cuanto a los contactos vía telefónica.
Los días
finales del año, comenzaron con estas tareas para remozar la sede del Centro
Vecinal en Villa Chartas y el delivery de tachos de pintura para algunos de los
centros vecinales diseminados en el resto de la ciudad. Las 209 entidades
barriales restantes o las 109 que cuentan con personería jurídica, en cambio,
son más propensas al descontento y al recelo por lo que consideran un reparto
escaso (nulo en otros casos) de los bienes de la FeCeVe.
Esta
discordancia entre el cálculo numérico hecho por cada dirigente vecinal y la
singular aritmética que enarbola Gutiérrez, tal vez proviene de una reciente
diatriba. Unos meses atrás, el vice de la Federación, Walter Ignes, cuestionó
públicamente el manejo financiero en la entidad de calle 20 de Febrero. También
dijo que por decir lo anterior venía sufriendo persecución, pinchaduras
telefónicas y temía por su vida; situación que al parecer se mantiene hasta
hoy, ya que NdR recibió una respuesta negativa cuando le solicitó explayarse
sobre aquel asunto.
En cambio, Gutiérrez
le pidió a su Vice no andar por ahí “destruyendo familias”, dijo en octubre
pasado al portal Salta 4400. Una recomendación que atenuó este impacto, ya que
los dichos de Ignes no alcanzaron a romper nexos parentales y sólo se limitaron
a hacer esta perniciosa labor en cuanto a construcciones lingüísticas. Más
algunos cálculos numéricos.
Contra los $ 8
millones puestos en duda por el luego amedrentado Ignes, Gutiérrez replicó por
medio de precisiones tales como “70 % u 80” de cartones vendidos de la última
edición del Bingo de los Vecinos. Tal diferencia del 10 % en las ventas de
bingos equivalen a minucias que suman unos escasos $ 6 millones [NdR: de un
total de 120.000 cartones a $ 500 cada uno], lo que en una de esas denota el
desinterés financiero que siempre guía al titular de la Federación.
O tal vez la
preocupación, según el alegato de Gutiérrez, que nubla toda discusión por
cifras, frente a una hija cuya membresía en la Universidad Católica salteña
tambalea por un plan de pago que desvela a su familia. Una argumentación que
debería expandir ánimo reflexivo en 109 –o 209- centros vecinales que levantan
sus puños en alto, ante la simple vista de la loza en la sede barrial de Villa
Chartas.
NdR, 23 de
diciembre de 2021.